BRASILIA.— El Senado de Brasil anunció la creación de un grupo de trabajo para acompañar la aplicación del acuerdo comercial Unión Europea–Mercosur, con el objetivo de mitigar posibles impactos en sectores sensibles ante la próxima votación parlamentaria.
El anuncio fue realizado por senadores junto al vicepresidente y ministro de Industria y Comercio, Geraldo Alckmin, en un gesto orientado a ofrecer garantías a los sectores productivos que temen verse más afectados por la apertura comercial.
El grupo estará integrado por senadores, técnicos legislativos, consultores externos y el equipo del Ministerio de Industria y Comercio que ya sigue la negociación con la UE.
El senador Nelsinho Trad, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, explicó que el objetivo es acompañar de forma permanente la implementación del tratado.
“Estamos atentos a la complejidad de esa implementación, así que optamos por crear un grupo de trabajo (…) para estar siempre con la mano extendida para mitigar cualquier situación sensible que pueda ocurrir en el camino de la implementación”, declaró a medios locales.
Sectores en alerta
La senadora Tereza Cristina, exministra de Agricultura, señaló que algunos sectores ya han trasladado su inquietud ante la posible entrada de productos europeos en condiciones más competitivas.
Entre los más preocupados figuran los productores de vino y el sector lácteo, que advierten sobre un eventual aumento de importaciones desde la UE una vez que el acuerdo entre en vigor.
La legisladora admitió que el anexo de salvaguardas incorporado al tratado “le quitó algo de brillo”, aunque sostuvo que el Mercosur podrá capitalizar las oportunidades comerciales que ofrece el pacto.
Estado del acuerdo
El acuerdo UE-Mercosur fue aprobado en enero tras casi 26 años de negociaciones. Sin embargo, días después el Parlamento Europeo lo llevó ante la Justicia, lo que generó una paralización temporal en el ámbito comunitario.
Mientras la UE resuelve sus discrepancias internas, los países del Mercosur avanzan en sus procesos de ratificación nacional. En Brasil, la votación en el Senado iba a comenzar esta semana, pero un legislador solicitó más tiempo para analizar el texto.
La nueva fecha prevista para someter el acuerdo a votación en la Cámara Alta es el 24 de febrero, un paso clave para su eventual ratificación en el país.

