BRASILIA.— La inversión directa en Brasil creció 4,8% en 2025 y alcanzó un volumen cercano a 71.900 millones de euros, según los datos publicados este lunes por el Banco Central de Brasil. El flujo de capitales se mantuvo en niveles elevados y consolidó el peso de la inversión extranjera en la economía del país, en un contexto marcado por récords históricos en exportaciones e importaciones, aunque con una reducción del superávit comercial.
El organismo monetario subrayó que la inversión extranjera directa (IED) mostró una evolución estable en relación con el Producto Interno Bruto, lo que refuerza la percepción de Brasil como un destino atractivo para el capital internacional. En términos relativos, la inversión representó el 3,41% del PIB, levemente por encima del 3,39% registrado en 2024, lo que confirma la continuidad del interés inversor pese a un escenario global más volátil.
En valores absolutos, la IED pasó de 68.600 millones de euros en 2024 a 71.900 millones en 2025, consolidando una tendencia de crecimiento moderado pero sostenido. Para el Banco Central, este desempeño refleja la confianza de los inversores en la estabilidad macroeconómica, el tamaño del mercado interno y las oportunidades en sectores estratégicos como energía, infraestructura, agronegocios, industria y servicios.
El buen desempeño de la inversión convivió, sin embargo, con un deterioro del saldo comercial. La balanza cerró 2025 con un superávit de 55.600 millones de euros, lo que implica una caída interanual del 8,9%. La razón principal fue el mayor dinamismo de las importaciones, que crecieron por encima de las exportaciones.
Las exportaciones alcanzaron un récord histórico de 325.800 millones de euros, con una suba del 3,2%, mientras que las importaciones treparon a 270.300 millones de euros, tras crecer 6,2%. Este desbalance explica la reducción del superávit, aunque desde el Banco Central destacan que el aumento simultáneo de exportaciones e importaciones refleja el alto nivel de actividad y dinamismo del comercio exterior brasileño.
En síntesis, 2025 dejó para Brasil una combinación clara: más inversión extranjera, comercio récord y un superávit más acotado, en un escenario que confirma al país como uno de los principales polos de atracción de capital en América Latina, pero también más expuesto a los vaivenes del ciclo global.

