BRASILIA.— El Congreso de Brasil expulsó este jueves al hijo de Jair Bolsonaro, a menos de un mes de que el expresidente comenzara a cumplir una condena de 27 años de prisión.
Eduardo Bolsonaro, que representaba al estado de San Pablo en la Cámara de Diputados, se encuentra en Estados Unidos desde comienzos de 2025 realizando tareas de lobby ante dirigentes republicanos en busca de apoyo para las batallas judiciales de su padre. Los legisladores determinaron que su ausencia se extendió más allá del período autorizado, luego de que su licencia venciera en junio.
Eduardo fue clave para convencer a Donald Trump de imponer aranceles del 50% a una amplia gama de exportaciones brasileñas, con el objetivo de presionar a la Corte Suprema de Brasil para que retirara los cargos contra su padre. Pese a ello, el tribunal declaró culpable a Bolsonaro por intentar un golpe de Estado tras su derrota en las elecciones presidenciales de 2022.
Desde entonces, las relaciones entre Estados Unidos y Brasil mejoraron de forma significativa, con Washington otorgando el mes pasado un alivio arancelario relevante al país. El interés de Trump por la situación de Bolsonaro parece haberse diluido y ahora mantiene conversaciones con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva para cooperar en áreas que van más allá del comercio.
Eduardo perdió su banca dos semanas después de que su hermano mayor, Flávio Bolsonaro —senador por Río de Janeiro—, afirmara haber recibido el respaldo de su padre para competir contra Lula el próximo año.
La decisión generó inquietud entre los inversores, que en general prefieren al gobernador de San Pablo, Tarcisio de Freitas, ante el temor de que una eventual candidatura de Flávio aumente las chances de reelección de Lula en las elecciones de octubre de 2026.

