BRASILIA.- El coronavirus ya dejó más de 200.000 muertos en Brasil y se halla en pleno recrudecimiento de la pandemia, sin una fecha definida para el inicio de la vacunación y con un gobierno cuestionado por su política errática frente a la pandemia.
El Ministerio de Salud de ese país notificó este jueves 1.524 decesos en las últimas 24 horas, el segundo mayor número desde la llegada de la pandemia, con lo cual el balance se elevó a 200.498 muertes, superado solamente por Estados Unidos.
En las últimas horas el gigante sudamericano reportó 87.843 contagios, un récord absoluto desde los primeros casos señalados en febrero.
El promedio de muertes en la última semana es de 793 diarias, una cifra que confirma el repunte de la enfermedad, dado que había caído a 324 al día en noviembre después de permanecer casi sistemáticamente por encima de mil entre junio y agosto.
El gobierno anunció este jueves que finalmente llegó a un acuerdo para hacerse con 100 millones de dosis de la vacuna contra el COVID-19 desarrollada por el laboratorio chino Sinovac y a nivel local producidas por el Instituto Butantan de San Pablo.
El ministro de Salud, Eduardo Pazuello, aseguró que todas las vacunas de Sinovac que ya están en el Butantan a partir de ahora serán incorporadas al Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI) y repartidas de forma equitativa y proporcional por todos los estados de Brasil.
La rápida propagación del virus volvió a poner bajo presión al sistema de salud y los expertos prevén que la situación empeore a consecuencia de las aglomeraciones masivas que se produjeron durante las fiestas de fin de año.
Los hospitales de las ciudades más grandes como San Pablo, Río de Janeiro y Belo Horizonte reportaron recientemente tasas de ocupación superiores al 90%.

