SOFÍA.- Miles de ciudadanos búlgaros se manifestaron este domingo por cuarta noche consecutiva para protestar contra la corrupción y reclamar la dimisión del Gobierno conservador del primer ministro Boiko Borisov.
En Sofía, más de 3.000 personas se plantaron ante la sede del Gobierno al grito de “mafia” y “dimisión”. Quienes se manifestaron también se dirigieron hacía el Parlamento, bloqueando el tráfico en gran parte del centro de la capital.
El Ministerio del Interior anunció que la manifestación en Sofía terminó sin incidentes y que hubo protestas en otras diez ciudades de Bulgaria.
Las manifestaciones comenzaron el pasado 9 de julio en contra de los registros ordenados por la Fiscalía, y llevados a cabo por policías armados y fiscales, en la sede de la Presidencia búlgara. Los manifestantes lo interpretaron como un ataque al presidente Rumen Radev, respaldado por los socialistas.
Radev es muy crítico con el gobierno conservador. Días atrás lo acusó de ser de “naturaleza mafiosa” y pidió la dimisión del primer ministro, quien se negó a renunciar al cargo. Al día siguiente, sus seguidores lanzaron una petición en línea para poder la salida de Borisov.
En tanto, el 10 de julio, la protesta en Sofía terminó en violencia. Dieciocho manifestantes resultaron en el hospital por golpes. Esto provocó una participación aún mayor en la concentración del 11 de julio.
Para este lunes se esperan nuevas concentraciones en Sofía y a nivel nacional para pedir por la renuncia de Borisov.

