BOGOTÁ.— El gobierno de Colombia planea imponer un “impuesto a la riqueza” sobre los activos corporativos para financiar la reconstrucción de una región devastada por fuertes inundaciones este año.
El decreto de emergencia excluiría a las pequeñas y medianas empresas y se aplicaría únicamente a compañías con activos netos superiores a unos 10.000 millones de pesos (u$s 2,7 millones), informó el ministro de Hacienda, Germán Ávila, durante una reunión de gabinete transmitida por televisión.
Según la propuesta, esas empresas pagarían una tasa única de 0,6% sobre los activos que superen ese umbral, que aumentaría a 1,2% para activos netos por encima de 30.000 millones de pesos.
De acuerdo con la Constitución colombiana, el gobierno debe declarar un estado de emergencia económica y emitir un decreto para que el impuesto entre en vigor. Ávila señaló que los daños causados por las lluvias en la región Caribe se estiman en unos 8 billones de pesos (u$s 2.200 millones). Las inundaciones han dejado al menos 14 muertos, miles de cabezas de ganado perdidas, además de cultivos destruidos y comunidades desplazadas.
El gobierno ya intentó aumentar impuestos por decreto el año pasado, pero esas subas quedaron en suspenso mientras la Corte Constitucional analiza su legalidad. El ministro afirmó que el impuesto corporativo a la riqueza es necesario porque la administración no puede restablecer los mismos tributos de emergencia que fueron suspendidos por la justicia.

