LONDRES.- La idea de lograr un acuerdo para el mes de octubre sobre el Brexit está cada vez más lejos. Los líderes de la Unión Europea no aceptaron el plan presentado por Theresa May, primera ministra de Reino Unido, algo que ella calificó como inaceptable ya que no dieron fundamentos para rechazarlo ni propusieron alguna alternativa.
May reconoció que las negociaciones se encuentran congeladas, dejó en claro que ellos no aceptarán ninguna negociación que los desfavorezca y abogó con encontrar un acuerdo que les sirva a ambas partes; para lograrlo considera necesario que la Unión les comunique cuáles son sus verdaderos problemas y cuál es su alternativa al plan de Chequers, algo que hasta el momento no hizo, para así poder discutir, llegar a un consenso y progresar.
El bloque comunitario criticó firmemente la estrategia presentada por la primera ministra, incluso pusieron en duda su efectividad. Frente a esto May reclamó que se la trate con respeto, tal como ella se refirió siempre a ellos.
Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo dijo al respecto que: «Todo el mundo (Naciones miembro) comparte la opinión de que, aunque hay elementos positivos en la propuesta de Chequers, el marco sugerido para la cooperación económica no funcionará».
En marco de las mismas declaraciones afirmó que la frontera de Irlanda e Irlanda del Norte es una prioridad para la Unión y apuró a Londres, ya que de no haber una propuesta sólida para octubre entonces no convocará la cumbre extraordinaria pactada para el 17 y 18 de noviembre:
«El momento de la verdad será el Consejo europeo de octubre. Esperamos progresos máximos y resultados en las negociaciones del Brexit. Entonces decidiremos si se cumplen las condiciones para convocar una cumbre extraordinaria en noviembre para finalizar y formalizar el acuerdo».
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, apoyó las palabras de Tusk durante una rueda de prensa tras la cumbre informal de ayer: «Quiero decir de una manera muy clara que hay un consenso en cuanto a que las propuestas no son aceptables, en especial en cuanto a la futura relación económica».
La canciller alemana, Angela Merkel, quien también habló en la rueda de prensa, fue más blanda a la hora de apoyar los dichos de sus líderes:»Bruselas y Londres recorrieron un largo camino, pero todavía queda mucho trabajo por hacer».

