WASHINGTON.- El primer grupo de aproximadamente 400 iraníes que se espera sean deportados desde Estados Unidos en el marco de la política migratoria estricta del presidente Donald Trump debía aterrizar en Qatar el martes antes de volar a Teherán, según indicaron un funcionario estadounidense y otro iraní.
El grupo incluía tanto a criminales convictos como a personas que habían ingresado ilegalmente al país, dijo el funcionario estadounidense, que pidió mantener el anonimato.
La transferencia marca un momento poco común de coordinación entre dos naciones enfrentadas por el programa nuclear de Irán, que Teherán asegura es únicamente civil, mientras Washington sostiene que tiene fines de construir una bomba nuclear.
El funcionario iraní, que también habló bajo condición de anonimato, restó importancia a la idea de un acuerdo político con EE.UU., que se unió a los ataques aéreos israelíes sobre Irán y sus instalaciones nucleares en junio. “El asunto fue consular, no político”, dijo el funcionario.
Hossein Noushabadi, director general de Asuntos Parlamentarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, afirmó que EE.UU. “planea deportar alrededor de 400 iraníes, la mayoría de los cuales ingresaron al país de manera ilegal, en línea con el nuevo enfoque antiinmigrante del gobierno estadounidense”.
“En la primera etapa, decidieron deportar a 120 iraníes que ingresaron ilegalmente a EE.UU., la mayoría a través de México”, dijo a la agencia semi-oficial Tasnim.
Noushabadi hizo un llamado a Washington para que respete los derechos de los migrantes iraníes en Estados Unidos. Señaló que el primer grupo de 120 personas llegaría a Irán en uno o dos días.
Un vuelo fletado por EE.UU. despegó desde Luisiana el lunes y estaba programado para llegar a Qatar el martes por la noche, de modo que los deportados pudieran ser trasladados a un vuelo con destino a Teherán, dijo el funcionario estadounidense.
La Casa Blanca y el Departamento de Estado de EE.UU. no respondieron de inmediato a los pedidos de comentarios de Reuters.
La agencia de la ONU para los refugiados, ACNUR, indicó que no había sido consultada por las autoridades y no podía comentar sobre casos específicos.
“En términos generales, los Estados deben garantizar acceso al asilo, debido proceso y respeto al principio de no devolución, lo que significa que las personas que necesitan protección internacional no deben ser devueltas a un lugar donde corran riesgo de sufrir daño”, afirmó ACNUR.
Planes de deportación de Trump
Algunos de los iraníes habían aceptado voluntariamente salir tras estar meses en centros de detención, y otros no, según informó primero The New York Times.
Noushabadi fue citado diciendo: “Algunos (de los retornados) tenían permisos de residencia, pero por razones indicadas por la oficina de inmigración de EE.UU. fueron incluidos en la lista. Por supuesto, se obtuvo su consentimiento para su retorno”.
Trump planea deportar a un número récord de personas que viven en EE.UU. sin estatus legal, tras un alto nivel de cruces fronterizos ilegales bajo su predecesor demócrata, Joe Biden. Sin embargo, su administración ha tenido dificultades para aumentar los niveles de deportación, incluso habiendo creado nuevas vías para enviar migrantes a países distintos del propio.
Entre esas vías se incluyó un acuerdo con Panamá en febrero, que permitió deportar allí a decenas de personas de diferentes países, incluido Irán.

