WASHINGTON.— Se espera que Estados Unidos y el Reino Unido anuncien el jueves un acuerdo para reducir aranceles sobre ciertos productos, el primero de este tipo desde que el expresidente estadounidense Donald Trump impusiera gravámenes a países de todo el mundo.
Trump publicó en Truth Social que celebrará una conferencia de prensa en la Oficina Oval a las 10 a.m. EDT (1400 GMT) el jueves para hablar sobre un “gran acuerdo comercial con representantes de un país grande y muy respetado”.
Un portavoz del gobierno británico indicó que el primer ministro Keir Starmer dará más detalles sobre las conversaciones comerciales entre EE.UU. y el Reino Unido más tarde ese mismo día. Dos fuentes británicas con conocimiento del tema afirmaron que se anunciará un borrador del acuerdo.
“Estados Unidos es un aliado indispensable tanto para nuestra economía como para nuestra seguridad nacional”, dijo un vocero de Downing Street. “Las conversaciones sobre un acuerdo entre nuestros países avanzan con rapidez y el primer ministro dará una actualización hoy”.
Un funcionario británico señaló el martes que ambas partes estaban trabajando en la reducción de cuotas arancelarias —una porción de exportaciones sujeta a menores aranceles— para productos como acero y automóviles, sectores que fueron afectados por aranceles del 25% impuestos por EE.UU.
A cambio, es probable que el Reino Unido acepte reducir sus propios aranceles a los autos estadounidenses y recortar el impuesto digital que afecta a empresas tecnológicas de EE.UU. Sin embargo, se ha negado a flexibilizar sus normas alimentarias para permitir un mayor acceso al mercado británico a los productores estadounidenses.
El estado del arancel “base” del 10% impuesto por Trump a la mayoría de los países, incluido el Reino Unido, sigue siendo incierto.
Aunque el acuerdo podría ser limitado en alcance, tendría una importancia política considerable para ambos países.
Los inversores observan si Trump logrará desescalar su guerra comercial, tras haber encendido los temores de inflación y desaceleración económica al imponer aranceles globales.
Para el Reino Unido, el gobierno busca mitigar los efectos más perjudiciales de los aranceles de Trump sin comprometer sus esfuerzos por redefinir su relación comercial con la Unión Europea. Esta semana también firmó un nuevo acuerdo comercial con India.
La guerra comercial impulsada por Trump ha sacudido los mercados financieros y generado temores de recesión, mientras banqueros centrales y ejecutivos enfrentan decisiones políticas caóticas que afectan las cadenas de suministro globales y diversos sectores industriales.
El Fondo Monetario Internacional recortó el mes pasado sus previsiones de crecimiento para Estados Unidos, China y otros países, citando el impacto de los aranceles estadounidenses y advirtiendo que el aumento de las tensiones comerciales podría ralentizar aún más el crecimiento global.
Además, funcionarios de EE.UU. y China se preparan para mantener conversaciones en Suiza este sábado, lo que podría ser el primer paso hacia la resolución de una guerra comercial potencialmente perjudicial entre las dos principales economías del mundo.
Los altos funcionarios de Trump han mantenido una serie de reuniones con socios comerciales desde que el presidente impuso el 2 de abril un arancel general del 10%, junto con tarifas “recíprocas” más elevadas para varios países, aunque dichas tasas fueron luego suspendidas por 90 días.

