LIMA.— Los resultados finales de la elección presidencial en Peru podrían demorarse varias semanas, ya que las autoridades electorales deben resolver hasta un millón de votos impugnados, manteniendo en vilo al país sobre quién enfrentará a la candidata conservadora Keiko Fujimori en el balotaje de junio.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE), máxima autoridad electoral, comenzó el lunes a revisar las actas cuestionadas, que representan cerca del 6% de los votos emitidos el 12 de abril.
El recuento oficial muestra una disputa muy ajustada por el segundo lugar entre el izquierdista Roberto Sánchez y el populista de derecha Rafael López Aliaga, separados por apenas unos 14.000 votos.
El resultado definirá quién competirá contra Fujimori —tres veces candidata en segunda vuelta— el 7 de junio. La hija del expresidente Alberto Fujimori lidera el conteo con 17%, con casi el 94% de los votos escrutados. A medida que el JNE resuelva las actas impugnadas en audiencias públicas, estos votos se irán incorporando al total, en un proceso que podría extenderse hasta tres semanas antes del balotaje.
“Esperamos tener, como mínimo, los resultados presidenciales para mediados de mayo, que es lo necesario para definir la segunda vuelta”, indicó la secretaria general del JNE, Yessica Clavijo, al medio local RPP.
Aunque los resultados oficiales podrían demorar semanas, el ganador probablemente se conozca antes, señaló el politólogo Eduardo Dargent. “Seguramente veremos una diferencia clara mucho antes de mediados de mayo. La velocidad y la forma en que se resuelvan estas disputas serán clave”, afirmó.
Desde la semana pasada, Sánchez viene ampliando lentamente la ventaja sobre López Aliaga, impulsado por el apoyo en zonas rurales que ya habían sido determinantes para la llegada al poder de su aliado Pedro Castillo en 2021. Sánchez integró el gabinete de Castillo antes de que el mandatario fuera destituido y condenado por intentar un golpe de Estado.
Los peruanos votaron el 12 de abril por primera vez en cinco años para elegir presidente y un Congreso bicameral, tras un período de alta inestabilidad política en el que el país tuvo nueve presidentes desde 2016.
La elección estuvo marcada por problemas logísticos: algunas mesas recibieron las boletas con retraso, lo que obligó a extender la votación hasta el lunes en ciertos distritos, principalmente en Lima.
López Aliaga cuenta con fuerte respaldo en la capital y entre la diáspora en Estados Unidos. Denunció fraude y pidió repetir la votación.
Observadores internacionales reconocieron que los inconvenientes logísticos fueron inéditos —atribuidos por la autoridad electoral ONPE a un contratista privado—, pero afirmaron que no hay indicios de fraude.
Sin embargo, entre algunos votantes persisten las sospechas. “Creemos que hubo fraude, porque mucha gente se fue sin votar y esas boletas podrían haberse usado para algún partido”, dijo Ilish Canales, taxista de 32 años en Lima, cuya mesa fue una de las afectadas por los retrasos.

