MUNDO.— Los países del Grupo de los Siete (G-7) no intentarán alcanzar un consenso para emitir un comunicado conjunto en la cumbre de líderes que se celebrará la próxima semana en Canadá, según fuentes con conocimiento del tema, en un reconocimiento de la profunda división que existe entre Estados Unidos y los demás miembros en torno a Ucrania, el cambio climático y otros asuntos.
En lugar de un único documento, los líderes del G-7 probablemente publicarán declaraciones conjuntas individuales sobre distintos temas, según indicaron las fuentes, que pidieron no ser identificadas al hablar sobre deliberaciones privadas.
Este enfoque es el preferido por los anfitriones canadienses, según explicaron. El primer ministro Mark Carney busca reducir las tensiones con el presidente estadounidense y avanzar en conversaciones sobre comercio y seguridad.
Llegar a un comunicado final suele ser un ritual en reuniones como la cumbre del G-7. Si bien el documento no tiene valor legal, representa una declaración de principios y busca mostrar unidad entre los participantes en temas de importancia global.
El comunicado de la cumbre del año pasado, por ejemplo, tenía 36 páginas e incluía compromisos para apoyar a Ucrania frente a Rusia, combatir el cambio climático y promover la igualdad de género.
Pero Trump ha desmantelado la postura estadounidense en todos esos temas y muchos más: ha evitado respaldar a Ucrania frente a Rusia, ha eliminado políticas climáticas y ha desestimado las iniciativas de género como parte de una agenda “woke” promovida por los demócratas.
Carney quiere evitar una repetición de lo ocurrido en 2018, la última vez que Canadá fue sede de la cumbre del G-7, cuando Trump se retiró del comunicado conjunto pocas horas después de firmarlo, molesto por los comentarios que el entonces primer ministro Justin Trudeau hizo a la prensa.
Además del comercio, los líderes del grupo de economías más desarrolladas —Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, Japón y Canadá— abordarán temas como inteligencia artificial, seguridad energética, incendios forestales y conflictos globales, incluyendo los de Ucrania y Medio Oriente. El presidente ucraniano Volodímir Zelenski participará en la cumbre, junto a los líderes de India, Brasil, México y otros países invitados.
Después del encuentro de 2018, los documentos finales tienden a ser más breves, para que sean menos costosos de negociar y contengan menos contenido polémico entre los miembros, explicó Caitlin Welsh, exfuncionaria durante la primera administración de Trump.
“De cara a la cumbre del G-7 de este año, la administración Trump probablemente considera que es mejor no llegar a ningún acuerdo que aceptar uno malo, y continúa prefiriendo un enfoque más básico y pragmático en el G-7”, dijo Welsh en una presentación organizada por el Center for Strategic and International Studies.
“La administración Trump, la vez pasada, creía que el G-7 se había desviado de su propósito original, que era promover la estabilidad y el crecimiento económico global”, añadió. Según Welsh, la agenda de Carney “parece alinearse con los principios tradicionales del G-7”.

