NUEVA YORK — El oro quebró este lunes la barrera de los u$s4.600 por onza por primera vez en la historia y la plata también marcó un récord, impulsados por una fuerte demanda de activos refugio en un contexto de mayor incertidumbre geopolítica y un frente interno explosivo en Estados Unidos tras la escalada del conflicto entre la Casa Blanca y la Reserva Federal.
El oro al contado subió 1,7% hasta u$s4.584,74 la onza a las 07:52 GMT, tras haber tocado un máximo histórico de u$s4.600,33 más temprano. Los futuros del oro en EE.UU. para febrero avanzaron 2,1% hasta u$s4.595,30.
“Entre los eventos en Irán, la posible participación de Estados Unidos y el hecho de que el presidente de la Fed esté bajo una investigación criminal, los futuros estadounidenses giraron a la baja con la noticia sobre Powell, lo que fue una luz verde para que el oro vuelva a correr al alza”, explicó Tim Waterer, analista jefe de mercado de KCM Trade.
La tensión en Medio Oriente volvió al centro de la escena luego de que disturbios en Iran dejaran más de 500 muertos, según organizaciones de derechos humanos. Teherán advirtió que atacará bases militares estadounidenses si el presidente Donald Trump concreta sus renovadas amenazas de intervenir militarmente en apoyo a los manifestantes.
El conflicto se da mientras Trump refuerza su postura de poder a nivel internacional, tras haber desplazado al presidente venezolano Nicolas Maduro y en medio de declaraciones sobre una eventual anexión de Groenlandia, por la fuerza o mediante una compra.
En el plano doméstico, el presidente de la Federal Reserve, Jerome Powell, afirmó el domingo que la administración Trump lo amenazó con una imputación criminal por su testimonio ante el Congreso, lo que calificó como un “pretexto” para presionar al banco central a recortar las tasas. La noticia golpeó al dólar y a los futuros de Wall Street.
En paralelo, Goldman Sachs postergó su expectativa de recortes de tasas de la Fed y ahora proyecta dos bajas de 25 puntos básicos en junio y septiembre de 2026, en lugar de los movimientos previstos originalmente para marzo y junio.
Los activos sin rendimiento, como el oro y la plata, suelen beneficiarse en entornos de tasas más bajas y alta incertidumbre política o económica.
La plata al contado trepó 5,1% hasta u$s84,06 la onza, luego de alcanzar un máximo histórico de u$s84,60. “Si el escenario se mantiene, los precios podrían avanzar pronto hacia los u$s90”, señaló Soni Kumari, estratega de commodities de ANZ, al advertir además sobre restricciones de oferta desde China cuyo impacto aún no se refleja plenamente.
El platino subió 3,3% hasta u$s2.348,74 la onza, mientras que el paladio avanzó 2,7% hasta u$s1.864,19, en una rueda marcada por la huida global hacia activos defensivos.

