METALES.— Se perfilaba una jornada volátil para los metales preciosos y básicos, con la plata en el centro de la escena mientras los operadores miraban a los mercados chinos en busca de señales de una liquidación más profunda.
El contrato de plata más negociado con vencimiento en marzo cayó más de 5% en un momento de las primeras operaciones, antes de recuperarse y subir más de 3% hasta u$s 81,51 la onza. El desplome del viernes, del 31% hasta u$s 78,53 la onza en el Comex, marcó su mayor caída porcentual diaria desde el 27 de marzo de 1980, según Dow Jones Market Data.
El oro para entrega en abril recortó una baja inicial del 4% a un descenso del 0,6%, operando en u$s 4.719 la onza, luego de haber cerrado el viernes con una caída del 11%. El jueves pasado, los futuros de oro —en una serie continua— alcanzaron un máximo intradiario de u$s 5.626,80 la onza, y el metal precioso ya acumula una baja de u$s 961 desde ese nivel.
En otros mercados, el cobre para entrega en marzo bajó 1,8% hasta u$s 5,814 la libra, tras haber caído 4,5% el viernes. Los futuros de platino retrocedieron 3,6% hasta u$s 2.048 la onza luego de un derrumbe del 19% el viernes, mientras que el paladio cayó 1,6% a u$s 1.680 la onza, después de haberse desplomado 16%.
Los operadores siguen desarmando lo que se había convertido en “una operación extremadamente concurrida y de un solo lado”, señaló Ole Hansen, jefe de commodities de Saxo Bank, en una publicación del lunes en X.
“La plata, en particular, había atraído durante meses a inversores, profesionales y participantes minoristas por igual, antes de que el movimiento se volviera parabólico y cada vez más descontrolado”, dijo Hansen, quien agregó que demasiados traders e inversores intentaron salir al mismo tiempo el viernes.
El detonante inicial de esa ola vendedora fue el rebote del dólar tras la nominación del presidente Donald Trump de Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal. Sin embargo, “la profundidad del desplome estuvo impulsada por una cascada de ventas de futuros vinculadas al desarme de posiciones en ETF y opciones”, explicó Hansen.
“El riesgo de ventas de segunda y tercera ronda sigue siendo elevado, en particular con Shanghái —el principal motor del reciente sostén— registrando fuertes pérdidas”, agregó.
La mayoría de los futuros de materias primas en Shanghái abrieron el lunes con caídas pronunciadas. Bloomberg informó que los traders chinos de metales enfrentaban pérdidas de al menos 1.000 millones de yuanes (u$s 144 millones) luego de que un operador de metales, Xu Maohua —conocido como “The Hat”— huyera del país dejando operaciones inconclusas.
Según fuentes citadas por Bloomberg, entre quienes hacían negocios con Xu se encontraba la firma estatal SDIC Commodities Co. Las pérdidas provocadas por Xu llevaron al regulador estatal chino a ordenar a los grandes traders de commodities que revisen sus operaciones, indicó el informe.
En otra nota, Bloomberg señaló que una ama de casa china perdió 700.000 yuanes (unos u$s 100.000) tras el desplome de los metales del viernes, luego de haber abierto su cuenta de futuros apenas el lunes.
Quien llamó a la calma fue Michael Hsueh, analista de Deutsche Bank, que dijo que la entidad mantiene su objetivo de u$s 6.000 la onza para fines de 2026, meta que había elevado dos días antes del pico intradiario del oro del jueves.
“Los motores temáticos del oro siguen siendo positivos y creemos que el razonamiento de los inversores para asignar posiciones en oro (y metales preciosos) no ha cambiado. Las condiciones no parecen dadas para una reversión sostenida de los precios del oro”, afirmó Hsueh.
El analista agregó que las tenencias de ETF de oro en China podrían marcar un nuevo récord en 2026, y que las señales de que ese país ha sido un “impulsor clave de los flujos de inversión en metales preciosos” sugieren que los fundamentos de una visión positiva sobre el commodity siguen intactos.

