RIAD.- El rey Salman de Arabia Saudita nombró a un nuevo ministro de Relaciones Exteriores como parte de una importante reorganización del gabinete, según los medios estatales saudíes.
Un decreto real nombró a Ibrahim al-Assaf como nuevo ministro de Relaciones Exteriores, y degradó al diplomático en jefe saliente Adel al-Jubeir al cargo de ministro de Estado para Asuntos Exteriores.
La movida del jueves es la primera desde el asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi en Estambul en octubre por un escuadrón saudí. Su muerte provocó indignación internacional y puso en peligro las relaciones de Riad con sus aliados occidentales.
Turquía y las agencias de inteligencia occidentales han insinuado o culpado directamente al hijo del rey Salman, el príncipe heredero Mohammed bin Salman, como el autor intelectual del asesinato, pero el monarca dejó las carteras de su heredero sin cambios en su última reorganización.
Marwan Kabalan, jefe de análisis de políticas en el Centro Árabe de Investigación, dijo que la medida no es una sorpresa, dado que Jubeir fue visto como «un remanente de la era del Rey Abdulla». «Hemos estado esperando que al-Jubeir quede fuera por algún tiempo. Incluso antes del asunto Khashoggi», agregó Kabalan, diciendo también que cree que «ha sido usado como otro chivo expiatorio en este tema».
Las autoridades de Riad admitieron el asesinato del crítico del gobierno en una operación que calificaron como llevada a cabo por «recursos deshonestos». «El funcionario está afuera ahora, quizás en el momento adecuado para bin Salman. Como dije, el príncipe heredero quería usar a alguien como chivo expiatorio y responsabilizarlo», agregó Kabalan, y explicó que «el cónsul general de Arabia Saudita en Estambul estuvo muy involucrado en el asesinato de Khashoggi y eso caería bajo al-Jubeir».
Assaf, exministro de Finanzas, se encontraba entre decenas de miembros de la familia real, funcionarios del gobierno y empresarios que fueron detenidos durante una «purga contra la corrupción» en noviembre de 2017.
Otros cambios notables incluyen el nombramiento del Príncipe Abdullah bin Bandar bin Abdulaziz como jefe de la Guardia Nacional, en reemplazo del príncipe Miteb bin Abdullah. El general Kalid bin Qirar al-Harbi también fue nombrado jefe de seguridad general, mientras que Musaed al-Aiban ahora tiene el cargo de asesor de seguridad nacional.

