NUEVA YORK.— El S&P 500 alcanzó por primera vez en su historia el nivel de 7.000 puntos durante la mañana del miércoles, extendiendo un rally que llevó a las acciones de gran capitalización de Estados Unidos a un terreno que pocos inversores habrían imaginado décadas atrás, antes de retroceder posteriormente.
El índice de referencia de grandes compañías llegó a subir 0,3% hasta un máximo intradiario de 7.002,28 puntos, un nuevo récord intradiario. Sin embargo, no logró cerrar por encima del umbral de los 7.000 por primera vez y terminó con una leve baja, en 6.978,03 puntos.
De haber cerrado arriba de ese nivel, el miércoles habría marcado 302 ruedas —o unos 14 meses— desde el último hito de 1.000 puntos del S&P 500, según datos de Dow Jones Market Data. El índice había cerrado por encima de los 6.000 puntos por primera vez el 11 de noviembre de 2024. Los inversores ahora esperan un cierre por encima de 7.000 para confirmar el nuevo hito.
En los últimos tiempos, los hitos de 1.000 puntos llegaron con mayor frecuencia. Al índice le llevó apenas 190 días pasar de 5.000 a 6.000 puntos, y 719 días ir de 4.000 a 5.000. En comparación, el salto de 1.000 a 2.000 puntos demandó 4.168 ruedas de negociación.
“Es un comienzo de año caótico, pero lo que estamos viendo es una gran rotación en marcha. Acciones que normalmente no lideran en el corazón de los mercados alcistas —como energía, materiales y consumo básico— están encabezando el rally”, dijo Jay Woods, estratega jefe de mercado de Freedom Capital Markets.
Sin embargo, Woods advirtió que “ese es el liderazgo equivocado”, y señaló que el mercado todavía necesita que el grupo de tecnológicas conocido como las Magnificent Seven impulse un “rally explosivo”, una dinámica que comenzó a verse esta semana, a medida que el S&P 500 se acerca a los 7.000 puntos en medio de una avalancha de balances de gigantes tecnológicos.
El S&P 500 arrancó el año nuevo rondando apenas por debajo de los 7.000 puntos, pero el empujón final hacia el próximo gran número redondo se volvió accidentado después de que el presidente Donald Trump irrumpiera en 2026 con movimientos dramáticos en política exterior, incluida una operación militar en Venezuela que capturó al entonces líder del país, Nicolás Maduro, y se apropió de parte de los ingresos petroleros.
La semana pasada, Trump también reavivó brevemente amenazas arancelarias contra aliados europeos, a raíz de su rechazo a la idea de que Estados Unidos adquiriera Groenlandia. Eso desató, de manera transitoria, fuertes oscilaciones en el mercado, que luego se recuperó rápidamente.
Otros grandes índices bursátiles también cerraron cerca de niveles récord el miércoles. El Dow Jones Industrial Average terminó en 49.015,60 puntos, apenas 1,2% por debajo de su máximo histórico, mientras que el Nasdaq Composite cerró en 23.857,45, a solo 0,4% de su récord. El oro, la plata y el cobre también avanzaron con fuerza hacia nuevos máximos.
Más llamativo aún, el índice de pequeñas empresas Russell 2000 lideró las subas en 2026, con un alza cercana al 7% en lo que va del mes, mientras que el S&P 500 ganó menos de 2% en el mismo período, según datos de FactSet.
El mejor desempeño de las small caps refleja expectativas de una aceleración de la economía estadounidense, ya que las compañías más chicas y enfocadas en el mercado interno suelen beneficiarse de un mayor apetito inversor por activos de mayor crecimiento y riesgo cuando la economía muestra solidez.

