OSLO.— El primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, afirmó el lunes que la princesa heredera del país nórdico, Mette-Marit, mostró un mal criterio al haber mantenido contactos con Jeffrey Epstein, tras la publicación de nuevos informes sobre sus vínculos con el fallecido delincuente sexual estadounidense.
Nuevos archivos relacionados con Epstein, publicados el viernes por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, incluyeron una extensa correspondencia por correo electrónico entre Mette-Marit y Epstein posterior a 2008, cuando él fue condenado por delitos sexuales contra menores.
El sábado, Mette-Marit, esposa del heredero al trono Haakon, pidió disculpas por haber mantenido esos contactos y reconoció que había actuado con mal criterio. El lunes, Støre coincidió con esa evaluación.
“Estoy usando literalmente sus propias palabras. Ella dice que mostró un mal criterio. Estoy de acuerdo y creo que vale la pena decirlo cuando se me pregunta mi opinión sobre esto”, dijo Støre a los periodistas.
Consultado sobre si había tenido contacto con la casa real por este asunto, el primer ministro respondió que no.
Støre agregó que Mette-Marit, y otros noruegos prominentes mencionados en los últimos documentos sobre Epstein, deberían brindar más detalles sobre el alcance de su relación con él.
“Hemos visto que la información que salió a la luz arroja más claridad sobre el tema que lo que se había dicho antes”, señaló. “Quizás sea razonable decir que deberían explicar el alcance de los contactos que existieron”.
“Lamento profundamente esto”
La publicación de los nuevos documentos sobre Epstein se produce en un momento de múltiples dificultades para la familia real, ya que Marius, el hijo de Mette-Marit de una relación anterior a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon, enfrenta un juicio por cargos de violación y violencia doméstica. El proceso comienza el martes.
“Debo asumir la responsabilidad por no haber investigado con mayor profundidad los antecedentes de Epstein y por no haberme dado cuenta antes de qué tipo de persona era”, dijo Mette-Marit en un comunicado enviado a Reuters a través de la casa real.
“Lamento profundamente esto, y es una responsabilidad que debo cargar. Mostré un mal criterio y me arrepiento de haber tenido cualquier tipo de contacto con Epstein. Es simplemente vergonzoso”.
La monarquía, de perfil generalmente discreto, es popular entre los 5,6 millones de habitantes de Noruega.
Alrededor del 70% de los noruegos apoya a la monarquía como institución, según una encuesta de Norstat para la emisora pública NRK publicada el viernes y realizada en enero entre 1.030 personas. El sondeo se difundió antes de la publicación de los últimos documentos sobre Epstein.
Frente a múltiples problemas
Noruega es una monarquía constitucional en la que el rey es el jefe de Estado formal, mientras que el poder político reside en el parlamento y el gobierno.
La familia real ha enfrentado varios problemas en los últimos años.
El rey Harald, de 88 años y el monarca vivo de mayor edad en Europa, redujo su actividad en 2024 tras ser hospitalizado por una infección y luego recibir un marcapasos.
La propia Mette-Marit necesita un trasplante de pulmón tras ser diagnosticada en 2018 con fibrosis pulmonar, una enfermedad crónica que provoca cicatrices en los pulmones y reduce la capacidad de absorción de oxígeno.
En paralelo, la hija del rey Harald, Martha Louise, dejó sus funciones oficiales como miembro de la realeza en 2022 para poder dedicarse con mayor libertad a sus emprendimientos personales, y afirmó que tanto ella como su esposo, un estadounidense que se presenta como chamán, se abstendrían de utilizar su título de princesa con fines comerciales.
Ambos recibieron críticas el año pasado por protagonizar un documental de Netflix que retrata su vida cotidiana, incluida su boda, y por manifestarse de forma crítica hacia el rey y la reina.

