CIUDAD DE GUATEMALA- Centenares de personas irrumpieron en la sede del Congreso de Guatemala y quemaron parte de sus instalaciones.
Los manifestantes se pronunciaban contra el Gobierno y el cuerpo legislativo, que aprobó un presupuesto para el 2021 que recorta fondos para la educación, salud y lucha por los derechos humanos, promovido por el presidente Alejandro Giammattei.
Reitero que se tiene el derecho de manifestar conforme la ley. Pero tampoco podemos permitir que se vandalice con la propiedad pública o privada. Al que se le compruebe su participación en estos hechos delictivos les caerá todo el peso de la ley.
— Alejandro Giammattei (@DrGiammattei) November 21, 2020
Los hechos ocurrieron durante el reclamo de cientos de personas que salieron a las calles luego de que en la madrugada del miércoles, mientras los guatemaltecos aún afrontan los estados de la tormenta Iota, los diputados aprobaron dicho presupuesto.
Una parte considerable del Congreso fue consumida por el fuego, específicamente la sección donde ingresan las propuestas de ley, informan los bomberos que acudieron al lugar.
🎥🛑En #Guatemala momento exacto en el que l@s herman@s toman el Congreso lleno de CORRUPTOS y lo queman.
pic.twitter.com/j6usTPhqM9— ©halecos Amarillosᴳᴸᴼᴮᴬᴸ 🍀ʷAͤNͣOͬNͤYˡMͤOᵍUͥSͦⁿ (@ChalecosAmarill) November 21, 2020
De acuerdo con la prensa local, se registraron varios heridos e intoxicados por los gases lacrimógenos lanzados por las autoridades y el humo de las llamas dentro del Legislativo.
Los guatemaltecos se pronunciaron así contra el presupuesto de unos 12.700 millones de dólares aprobado por el Congreso. El cual redujo fondos para la atención a pacientes con COVID-19, la educación, la lucha por los derechos humanos, el combate a la desnutrición, entre otros.
Dicho presupuesto, en contraste, aumentó las arcas de los ministerios como el de la Infraestructura y Vivienda que en ese país centroamericano tradicionalmente se considera un botín de corrupción.
Además de la reducción de los presupuestos sociales, la manifestación también se dirigía contra la Corte Suprema de Justicia y la fiscal general, Consuelo Porras, por su falta de acción en persecución penal en temas como la corrupción, según los críticos.

