CIUDAD DE MÉXICO.— La inflación general de México en julio se desaceleró más de lo previsto, alcanzando su nivel más bajo en términos anuales desde finales de 2020, lo que probablemente confirme un recorte en la tasa de interés del banco central este jueves.
La inflación anual se ubicó en 3.51%, por debajo del 3.53% estimado por analistas encuestados por Bloomberg y de la cifra previa de 4.32%, según informó el Instituto Nacional de Estadística. El objetivo de Banxico es de 3% ± 1 punto porcentual. La inflación subyacente, que excluye bienes y servicios volátiles como alimentos y combustibles, bajó ligeramente a 4.23% frente al 4.24% de junio.
Se espera que Banxico reduzca la tasa de referencia en 25 puntos base, a 7.75%, tras cuatro recortes consecutivos de medio punto. La gobernadora Victoria Rodríguez ya había adelantado en junio que el ritmo de reducción sería más moderado. La débil demanda interna y la desaceleración del mercado laboral estadounidense son factores que podrían contener presiones inflacionarias en los próximos meses.
Según Felipe Hernández, economista para América Latina en Bloomberg Economics, la inflación seguirá bajando en el segundo semestre y en 2026, aunque más lentamente de lo que prevé el banco central. Esto, sumado a un crecimiento económico débil y condiciones monetarias restrictivas, apunta a que Banxico continuará con recortes graduales.
Gabriel Casillas, de Barclays, anticipa dos reducciones adicionales de 25 puntos base este año: una hoy y otra en septiembre, lo que llevaría la tasa a 7.50%. Sin embargo, el subgobernador Jonathan Heath se mostró en contra de continuar con el ciclo de bajas en junio, argumentando que no está claro si la caída de precios es transitoria y advirtiendo sobre la inflación subyacente.
En lo que va del año, factores como la carne más cara y el encarecimiento de productos agrícolas por la sequía habían impulsado los precios, pero en julio los aumentos fueron moderados en ganado, frutas y verduras. Andres Abadia, de Pantheon Macroeconomics, destacó que el peso fuerte, la débil demanda y condiciones financieras ajustadas ayudan a contener la inflación, aunque la persistencia de la subyacente impedirá recortes más agresivos.
En el frente macroeconómico, los economistas prevén que México encadene su cuarto año de desaceleración en 2025, con menor gasto público bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum y la incertidumbre que generan las políticas arancelarias del presidente estadounidense Donald Trump. Ambos líderes acordaron a finales de julio un periodo de 90 días para renegociar temas comerciales. Actualmente, los aranceles se aplican a ciertos automóviles, metales y bienes fuera del alcance del T-MEC.

