TOKIO.— El impacto de los aranceles de Estados Unidos sobre la producción y las exportaciones de Japón es limitado por el momento, aunque muchas empresas están preocupadas por el riesgo de que estos aranceles debiliten la demanda global, informó este jueves el Banco de Japón (BOJ, por sus siglas en inglés).
Algunas regiones de Japón han visto a empresas postergar o revisar sus planes de inversión en capital, mientras que otras han registrado un aumento del gasto empresarial para optimizar operaciones y enfrentar la escasez de mano de obra, según un resumen de la reunión trimestral de gerentes regionales del BOJ.
“En la actualidad, el impacto es limitado en términos generales”, afirmó el banco sobre cómo los aranceles más altos de EE.UU. están afectando las exportaciones y la producción industrial en Japón.
“En cuanto a las perspectivas, muchas regiones señalaron que las empresas manifestaron preocupación por la caída de la demanda debido al aumento de los precios de venta en EE.UU. y a la desaceleración de la economía global”, agregó el informe.
Las conclusiones, basadas en encuestas realizadas por los gerentes de las sucursales regionales del BOJ, muestran cómo las empresas aún no logran dimensionar completamente el impacto potencial de los aranceles más altos de EE.UU., debido a la volatilidad de la política comercial del presidente Donald Trump.
Estas conclusiones no reflejan el anuncio hecho por Trump el lunes, en el que advirtió que aumentaría los aranceles sobre productos japoneses del 10% al 25% si no se alcanza un acuerdo comercial antes del 1 de agosto, según aclaró un funcionario del BOJ a los periodistas.
En un informe separado, el BOJ indicó que las economías de las nueve regiones del país seguían recuperándose de forma moderada, manteniendo la evaluación realizada tres meses atrás.
El resumen y el informe serán parte de los elementos que el BOJ analizará en su próxima reunión de política monetaria, prevista para los días 30 y 31 de julio, en la que publicará nuevas proyecciones trimestrales de crecimiento e inflación.
Las expectativas empresariales sobre salarios y precios fueron dispares. Algunas firmas insinuaron posibles recortes en los bonos si los aranceles de EE.UU. afectaban sus ganancias, mientras que otras señalaron la necesidad de seguir aumentando salarios para retener talento, según el resumen.
Si bien muchas empresas planeaban seguir subiendo los precios para trasladar el aumento de los costos laborales e insumos, otras se mostraron cautelosas ante el mayor nivel de austeridad de los consumidores, según el informe.
El BOJ puso fin el año pasado a un programa de estímulo que había durado una década, y en enero elevó su tasa de interés de referencia al 0,5%, al considerar que la inflación estaba cerca de cumplir de manera sostenida su objetivo del 2%.
En su última reunión, el 1° de mayo, el banco recortó sus proyecciones de crecimiento y dio señales de una pausa en futuras subas de tasas, tras el anuncio de Trump de posibles aumentos arancelarios.
La entidad ha sostenido que los salarios deben seguir subiendo para sostener una inflación duradera antes de reanudar nuevas subas en las tasas de interés.

