BOGOTÁ.— Cinco minutos después de su posesión como presidente de Colombia, Gustavo Petro, dio su primera orden a las Fuerzas Militares del país: la de traer al evento público de toma de mandato la espada de Simón Bolívar, que reposa en la Casa de Nariño, como símbolo fundamental de libertad durante su mandato.
«Como presidente de Colombia, le solicito a la casa militar traer la espada de Bolívar. Una orden del mandato popular y de este mandatario», dijo el nuevo presidente de los colombianos.
Aunque el mandatario quería que la esp
#PosesiónPetro | La primer acción del presidente @PetroGustavo es pedirle a la Casa Militar que traigan la espada de Bolívar a la ceremonia de posesión. pic.twitter.com/H0SrqeuJW6
— Caracol Radio (@CaracolRadio) August 7, 2022
ada hiciera parte de la ceremonia desde un principio, Iván Duque, en su último acto como mandatario, negó prestar el arma.
Según la Presidencia de la República, la espada fue el arma que Simón Bolívar utilizó durante todo el proceso independentista en 1810, elemento que, en 1974, fue robada y permaneció en el poder de la guerrilla colombiana del M-19, grupo subversivo del que Petro hizo parte en su juventud, hasta 1998, fecha en la que el M-19 se desmovilizó y firmó un acuerdo de paz con el Estado colombiano.
La era Petro inició con la directa petición del presidente a la Fuerza Pública, relación que, según expertos, será una de las más complicadas que el mandatario de izquierda tendrá que enfrentar durante sus cuatro años de mandato.
Sin hacer referencia a ningún grupo ilegal en concreto, Petro pidió dejar las armas y que los grupos acepten «beneficios jurídicos a cambio de la paz, a cambio de la no repetición definitiva de la violencia, a trabajar como dueños de una economía próspera, pero legal, que acabe con el atraso de las regiones».
Una sociedad del conocimiento no es una utopía, llegó el momento de devolverle la deuda a la educación.#ComienzaTuGobierno pic.twitter.com/m4OjY6KQeE
— Gustavo Petro (@petrogustavo) August 7, 2022
El primer mandatario de izquierda en la historia de Colombia planteó acabar con la fracasada «guerra antidrogas» y pasar a una «política de prevención fuerte del consumo» en los países desarrollados.
«Es hora de una nueva convención internacional que acepte que la guerra contra las drogas ha fracasado», dijo el nuevo presidente del país con la mayor producción mundial de cocaína.

