WASHINGTON.— Una serie de funcionarios de la Reserva Federal dejaron claro esta semana que necesitarán algunos meses más para asegurarse de que las subas de precios impulsadas por los aranceles no generen una presión inflacionaria persistente.
Los gobernadores de la Fed Christopher Waller y Michelle Bowman llamaron la atención al señalar que estarían dispuestos a apoyar un recorte de tasas tan pronto como en la reunión del 29 y 30 de julio si la inflación se mantiene contenida.
Sin embargo, desde entonces, casi una docena de autoridades —incluidos el presidente Jerome Powell, el titular de la Fed de Nueva York, John Williams, y la presidenta de la Fed de San Francisco, Mary Daly— enfriaron esa posibilidad.
En una entrevista el jueves con Bloomberg Surveillance, Daly reconoció que hay evidencia creciente de que los aranceles podrían no provocar un aumento inflacionario significativo o sostenido. No obstante, dijo que eso solo la vuelve receptiva a un recorte «en el otoño».
“Mi escenario base desde hace tiempo es que podríamos empezar a ajustar las tasas en el otoño, y no he cambiado esa visión”, afirmó Daly.
Los precios han bajado más de lo previsto en lo que va del año: el índice favorito de la Fed subió 2,1% interanual en abril, apenas por encima de su objetivo del 2%.
Los datos publicados este jueves también mostraron que las solicitudes continuas de beneficios por desempleo alcanzaron su nivel más alto desde noviembre de 2021, extendiendo una fuerte suba en las últimas seis semanas, lo que sugiere que más personas están permaneciendo sin empleo por períodos más largos. Al mismo tiempo, las solicitudes iniciales cayeron en la semana que finalizó el 21 de junio.
Daly dijo que, aunque el mercado laboral se está enfriando, no ve señales de deterioro preocupante. Y reiteró que la política monetaria se encuentra actualmente en “un buen lugar”.
Otras voces dentro de la Fed
En declaraciones por separado el jueves, otros tres funcionarios de la Fed indicaron que aún no están listos para respaldar un recorte en la próxima reunión.
“La reunión de julio solo contará con un mes más de datos”, dijo la presidenta de la Fed de Boston, Susan Collins, en una entrevista con Bloomberg News. “Espero querer ver más información que solo eso”.
Collins reiteró que su escenario base contempla recortes más adelante este año:
“Podría significar un recorte, o quizás más de uno, pero será la evolución de los datos la que nos lo diga. No veo urgencia.”

El presidente de la Fed de Richmond, Tom Barkin, afirmó ante la Asociación de Economía Empresarial de Nueva York que espera que los aranceles ejerzan presión alcista sobre los precios. Con tantas incertidumbres aún presentes, sostuvo que el banco central debería esperar a tener mayor claridad antes de hacer ajustes.
“No hay mucho que ganar yendo demasiado rápido en ninguna dirección”, dijo Barkin. “Dada la fortaleza de la economía actual, tenemos tiempo para seguir los acontecimientos con paciencia y dejar que mejore la visibilidad.”
Por su parte, el presidente de la Fed de Chicago, Austan Goolsbee, dijo que el banco central podría reanudar los recortes si la inflación se encamina claramente hacia el objetivo del 2% y se disipa la incertidumbre económica.
“Soy optimista con las últimas lecturas, y quizás el impacto de los aranceles quede acotado a su sector, pero queremos estar seguros”, afirmó.
En su testimonio ante un panel del Congreso el martes, Powell señaló que, si no fuera por la incertidumbre relacionada con los precios futuros debido a los aranceles, la Fed probablemente ya estaría bajando las tasas. Mientras tanto, sostuvo que no hay necesidad de apurarse.
“Los efectos de los aranceles dependerán, entre otras cosas, de su magnitud final”, dijo Powell. “Por ahora, estamos en una buena posición para esperar y entender mejor el rumbo probable de la economía antes de considerar ajustes en nuestra política.”

