BUENOS AIRES.— La ciudad de La Plata quedó en alerta esta semana ante la inusual presencia de miembros del Hells Angels Motorcycle Club (HAMC), la organización de motociclistas fundada en California en 1948, conocida tanto por su mística contracultural como por su historial vinculado a delitos graves en diversos países.
Vecinos y comerciantes reportaron haber visto a pequeños grupos de motociclistas extranjeros paseando por el centro de la ciudad, un hecho que despertó inquietud ante la expectativa de que en los próximos días arriben hasta 3.000 integrantes de la agrupación para su tradicional convención anual, conocida como World Run, que este año se celebrará en Argentina.
Las fuerzas de seguridad locales, provinciales y federales desplegaron un operativo de monitoreo en toda la capital bonaerense y sus alrededores. Hasta el momento, la presencia de los Hells Angels no ha incluido el característico desfile en sus motocicletas, ya que muchos se desplazan en combis o vehículos particulares. No obstante, se constató que todas las habitaciones del Hotel Grand Brizo fueron reservadas por personas vinculadas al club.

El evento estaba previsto inicialmente en un predio del Sindicato de Obras Sanitarias de la Provincia de Buenos Aires (SOSBA), en Villa Catella, pero las negociaciones no prosperaron. A pesar de ello, la convención seguirá adelante entre el miércoles 15 y el sábado 18 de octubre, aunque aún no se ha confirmado el lugar definitivo.
Los Hells Angels, cuyos miembros deben superar un estricto proceso de iniciación y lealtad interna, mantienen un lema que sintetiza su reputación: “Cuando hacemos el bien, nadie lo recuerda. Cuando hacemos el mal, nadie lo olvida”.
A nivel internacional, la organización ha sido vinculada por agencias de seguridad a tráfico de drogas y armas, aunque desde el club rechazan cualquier relación con el crimen organizado. En Argentina, la agrupación se estableció en 1999 y actualmente cuenta con sedes en ciudades como Mendoza, Córdoba, Luján, San Isidro, Cipolletti y Venado Tuerto.
Históricamente, el club ha generado controversia por su violencia hacia otros motoclubes rivales y por su imagen de grupo “pesado” y fuertemente armado. Su fundador, Sonny Barger, fallecido en 2022, fue un personaje emblemático que consolidó la mística del grupo a través de su estilo desafiante y antisistema.
Para las autoridades argentinas, la convención plantea un desafío: garantizar la seguridad pública mientras un club con reputación internacionalmente polémica concentra a miles de miembros en un espacio urbano. El Ministerio de Seguridad ha activado un protocolo de prevención y seguimiento que permanecerá vigente durante toda la duración del encuentro.
A medida que se definen los últimos detalles del evento, La Plata se prepara para recibir a un contingente cuya sola presencia despierta alerta y curiosidad, entre admiradores del mito del “motero rebelde” y ciudadanos preocupados por la posible magnitud del operativo.

