PEKÍN.— Las plataformas de Internet en China están reactivando silenciosamente el crédito al consumo, interpretando la decisión de Pekín de abaratar el endeudamiento de los hogares como una señal de que los reguladores podrían estar relajando la represión que durante años pesó sobre el sector, según informaron cuatro fuentes de la industria.
El gobierno chino comenzó a frenar en 2020 lo que calificó como una “expansión desordenada” de las plataformas digitales, al suspender la salida a bolsa de Ant Group, filial de Alibaba (9988.HK), y posteriormente ordenar reestructuraciones y aplicar multas a esta y otras empresas.
Sin embargo, en agosto, y en medio de la necesidad de estimular un consumo interno débil y manejar una disputa comercial con Washington, Pekín introdujo subsidios a los intereses de los préstamos al consumo, incluyendo entre los prestamistas elegibles a Ant y WeBank, respaldado por Tencent (0700.HK), junto con bancos tradicionales.
Las plataformas interpretaron esa medida —y reuniones previas entre altos funcionarios chinos y empresarios del sector privado— como una luz verde para volver a expandirse con cautela en el negocio del crédito al consumo.
“El entorno regulatorio se ha vuelto más favorable”, dijo una fuente del sector. “Con la situación económica actual siendo desafiante, la economía necesita apoyarse en las grandes plataformas de finanzas digitales”.
Según otra fuente, “en este punto, la expansión es una decisión estratégica y ya no una restricción regulatoria”, una visión compartida por tres personas más. Todas hablaron bajo condición de anonimato.
El Ministerio de Finanzas y la Administración Nacional de Regulación Financiera no respondieron a pedidos de comentarios, y el Banco Central declinó hacerlo.
Analistas y ejecutivos sostienen que un entorno regulatorio más estable posiciona a empresas como Ant, Meituan (3690.HK) y ByteDance para un crecimiento más rápido y márgenes más altos, aunque advierten que Pekín podría endurecer nuevamente los controles si aumentan las tasas de morosidad.
UBS estima que los préstamos otorgados a través de plataformas digitales aumentarán un 7,6% en 2025, hasta alcanzar los 5,4 billones de yuanes (758.000 millones de dólares), y que crecerán a un ritmo compuesto anual del 7,4% hasta 2029, frente al 5,7% del período 2020-2024.
El sector —que representa aproximadamente una cuarta parte del crédito al consumo total— registraría una suba de 9,8% en las ganancias este año, alcanzando unos 110.000 millones de yuanes, según el banco suizo.
“El endurecimiento regulatorio extremo parece haber terminado. Ahora entramos en una fase de supervisión normalizada”, explicó May Yan, jefa de research de financieros para Gran China en UBS.
Un “buen momento” para volver
Las plataformas de crédito online impulsadas por firmas tecnológicas y de e-commerce vivieron un auge en la década de 2010 bajo una lógica de “primero crecer, regular después”.
La suspensión abrupta de la OPI de Ant marcó un giro: los gigantes fintech debieron reorganizarse como holdings financieros sujetos a reglas similares a las bancarias, incluyendo mayores requerimientos de capital y restricciones en el uso de datos de consumidores para evaluar riesgos crediticios.
En 2023, los reguladores afirmaron que 14 plataformas principales habían completado su reestructuración, aunque las compañías permanecían cautelosas. Esa prudencia comenzó a disiparse a comienzos de este año, cuando Jack Ma (Alibaba) participó en una reunión de empresarios presidida por Xi Jinping, contó una de las fuentes.
“La tendencia general del entorno regulatorio está mejorando respecto a hace algunos años”, dijo un ejecutivo de una de las tres mayores plataformas financieras de Internet de China.
Si bien Pekín sigue siendo reacio al riesgo, cada vez considera que el sector está bajo suficiente control, y los subsidios al consumo impulsan el crecimiento de forma indirecta, añadió.
“Es un buen momento”, opinó Zennon Kapron, director de la consultora fintech GL Insights.
“Si la economía está débil, necesitás fintech, porque permite que la gente consuma al sentirse más cómoda pagando en cuotas.”
Suben los impagos de los consumidores
Los usuarios ya notan el regreso del crédito digital.
Yang Dongdong, una residente de Shanghái de 41 años, dijo que este año recibió muchas más ofertas de préstamos que antes, destacando la rapidez en la aprobación. Tomó su primer préstamo online para amueblar su casa nueva.
“Estos préstamos son tan fáciles que pensé: ¿por qué no?”, contó.
No todas las empresas se apresuran.
Dos fuentes señalaron que ByteDance amplió fuertemente sus préstamos este año, mientras que otra dijo que Tencent discutió internamente metas ambiciosas pero mantuvo un enfoque prudente.
El débil crecimiento de ingresos y un mercado laboral frágil están elevando los niveles de morosidad.
Según el Banking Credit Asset Registration and Transfer Center, bancos y financieras chinas pusieron a la venta 74.300 millones de yuanes en préstamos incobrables en el primer trimestre, un salto del 190% interanual; el 70% corresponde a préstamos al consumo.
“Es un problema serio”, advirtió Christopher Beddor, subdirector de research sobre China en Gavekal Dragonomics, quien estima que entre 5% y 7% de los adultos del país han caído en mora o retrasado pagos en algún tipo de crédito.
Un ejecutivo del sector añadió que Pekín seguirá vigilando las vulnerabilidades financieras emergentes.
“Que no haya dudas: los reguladores siguen sin querer más riesgos”, dijo.
Algunos prestatarios usaron créditos digitales para refinanciar deudas o especular en los mercados.
Max Luo, vendedor de autos en Fuzhou, incumplió pagos por 150.000 yuanes, parte de ellos con plataformas online:
“Te tientan con promesas de cuotas bajas y aprobación instantánea”, explicó.
Liao Kui, carpintero de Enshi, tomó 300.000 yuanes al 1,5% para especular en oro y divisas, pero perdió todo por llamadas de margen.
Con intereses mensuales de 5.000 yuanes y su negocio en caída, dejó de pagar en julio los préstamos de Meituan y varios bancos.
“Después de tres pagos, me rendí. No me queda ahorro, solo deudas”, dijo Liao.

