WASHINGTON.— Senadores demócratas y republicanos de Estados Unidos anunciaron este viernes su intención de forzar una votación sobre una resolución que impediría una acción militar contra Venezuela sin la autorización del Congreso, en un intento por contener la escalada de presión del presidente Donald Trump sobre el gobierno de Nicolás Maduro.
El senador Tim Kaine, de Virginia —quien impulsa la resolución sobre poderes de guerra junto al también demócrata Adam Schiff, de California, y el republicano Rand Paul, de Kentucky—, dijo que la iniciativa responde a los repetidos ataques estadounidenses contra embarcaciones frente a las costas venezolanas.
Se han producido al menos cinco ataques de este tipo, que la administración Trump justifica como parte de una campaña contra el narcotráfico. Las operaciones han dejado al menos 27 muertos.
Kaine recordó que la Constitución estadounidense establece que solo el Congreso, y no el presidente, puede autorizar una guerra, salvo en el caso de ataques limitados y de corta duración.
La campaña de la Casa Blanca en el sur del Caribe lleva varias semanas en marcha. Trump también ha sugerido la posibilidad de ataques terrestres contra Venezuela y reveló el miércoles que autorizó a la CIA a realizar operaciones encubiertas dentro del país sudamericano.
“Está claro que no hay ninguna autorización del Congreso para esta acción”, dijo Kaine a los periodistas.
Los ataques han llevado a varios expertos legales a cuestionar si Estados Unidos está violando el derecho internacional. Colombia, que ha condenado las operaciones, afirmó que una de las embarcaciones atacadas era de bandera colombiana y con ciudadanos colombianos a bordo, algo que la administración Trump calificó como “infundado”.
El anuncio sorpresivo del jueves de que el almirante a cargo de las fuerzas militares estadounidenses en América Latina renunciará a fin de año incrementó aún más las dudas sobre la operación.
Venezuela solicitó al Consejo de Seguridad de la ONU que determine si los ataques son ilegales, según una carta vista por Reuters.
La Casa Blanca sostiene que está luchando contra grupos narcoterroristas venezolanos, por lo que los ataques serían legítimos.
Miembros del Congreso de ambos partidos han denunciado la falta de información sobre las operaciones: no se sabe quiénes murieron, qué pruebas existen de narcotráfico, cuál es el costo del despliegue ni cuál es la estrategia a largo plazo para América Latina.
“Es un agujero negro total”, señaló Kaine.
También criticó que la administración no haya explicado por qué optó por destruir las embarcaciones, matando a todos los ocupantes, en lugar de interceptarlas. Trump había dicho el miércoles que interceptar barcos de droga era “políticamente correcto” pero no había frenado el narcotráfico.
El Senado bloqueó una resolución similar la semana pasada por un estrecho margen de 51 a 48 votos, en su mayoría siguiendo líneas partidarias: dos republicanos la apoyaron y un demócrata la rechazó. Los republicanos defendieron que Trump solo estaba cumpliendo una promesa de campaña de atacar a los cárteles de la droga.
Kaine dijo esperar que la nueva resolución —que prohibiría cualquier acción militar contra o dentro de Venezuela sin autorización del Congreso— obtenga algunos votos republicanos más.
“El ejército no está para que podamos matar a quien queramos en cualquier parte del mundo solo porque el presidente los puso en una lista secreta”, advirtió.
“Tal vez sea optimista, pero creo que llegará un punto en que más republicanos digan: ‘Un momento, esperen un segundo’”, añadió.

