BUENOS AIRES.- El presidente argentino, Javier Milei, habría confesado a su hermana que, en caso de no ganar las elecciones de octubre, podría renunciar a la presidencia. La información fue revelada por fuentes cercanas al mandatario, que señalan además que el libertario atraviesa un momento personal complicado.
Según estas mismas fuentes, el mandatario podría estar sufriendo una “severa crisis nerviosa”, marcada por tensiones políticas y económicas que se han intensificado en las últimas semanas. La situación se produce en medio de un escenario financiero particularmente delicado para Argentina.
En Wall Street, los ADR de compañías argentinas también sufrieron descensos pronunciados. Empresas de sectores clave, desde energía hasta bancos, registraron pérdidas de hasta dos dígitos, reflejando la preocupación de los mercados por la estabilidad política y económica del país.
La desconfianza se trasladó también al mercado local. Los inversores domésticos se desprendieron de activos considerados de riesgo, buscando refugio en dólares y bonos de menor volatilidad. Analistas señalan que la combinación de factores políticos y económicos ha generado una presión adicional sobre los precios de los activos argentinos.
Desde el entorno de Milei aseguran que el presidente está evaluando sus opciones y que la confesión a su hermana no representa necesariamente una decisión inmediata, sino un reflejo de la incertidumbre que atraviesa. Sin embargo, la filtración ha encendido alertas entre aliados y adversarios políticos por igual.
El contexto económico contribuye a aumentar la tensión: la moneda local se encuentra bajo presión constante, la inflación sigue siendo alta y la confianza de los mercados internacionales en el plan económico del gobierno se encuentra en niveles críticos. Todo esto se conjuga con la proximidad de los comicios, que podrían definir el futuro político del país.
Analistas coinciden en que la combinación de una crisis política latente y la fuga de capitales podría generar un escenario complejo para Milei, donde mantener la estabilidad de su gobierno se vuelve cada vez más difícil. En este marco, la confesión del presidente a su hermana adquiere un valor simbólico, reflejando la tensión detrás de los despachos oficiales y la creciente preocupación en los mercados.

