BUENOS AIRES.—El presidente de Argentina, Javier Milei, vetó la ley que obligaba a distribuir de manera automática los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) entre las provincias. La medida, que representa el tercer veto en apenas 24 horas, intensifica el choque con los gobernadores y complica la recién inaugurada mesa federal de diálogo.
El decreto presidencial 652, publicado en el Boletín Oficial, anuló la ley Nº 27.794 aprobada por amplia mayoría en la Cámara de Diputados. Mientras el Gobierno sostiene que los ATN deben seguir siendo discrecionales, para atender emergencias y desequilibrios financieros, los gobernadores reclaman transparencia y previsibilidad. El veto llega en un contexto de tensiones crecientes entre la Casa Rosada y las provincias.
El proyecto, aprobado el 20 de agosto por Diputados, establecía que los ATN se repartirían automáticamente según los coeficientes de coparticipación federal. Obtuvo 143 votos a favor, 90 en contra y 12 abstenciones, un respaldo transversal de distintos bloques parlamentarios. El rechazo presidencial fue remitido al Senado, que deberá decidir si convoca a una sesión especial el 18 de septiembre para tratar el veto y, eventualmente, revertirlo con una mayoría de dos tercios.
Los ATN representan alrededor del 1% de la masa coparticipable federal, un monto clave para sostener a provincias con déficits estructurales. El Ejecutivo insiste en que no deben formar parte de la coparticipación automática, sino mantenerse como un instrumento de discrecionalidad política.
El veto a esta norma no fue el único. Milei también rechazó la ley de financiamiento universitario y la que declaraba la emergencia pediátrica, ambas aprobadas tras meses de debate y con consensos amplios. Esta sucesión de vetos refleja la estrategia de confrontación del Ejecutivo con el Congreso y genera malestar en sectores sociales que habían impulsado esas medidas. La Cámara de Diputados ya convocó para el 17 de septiembre una sesión especial en la que buscará revertir al menos los vetos relacionados con educación y salud infantil.
El veto a los ATN, además, golpea a la mesa federal de diálogo que el Gobierno había lanzado días atrás junto con los gobernadores. En ese espacio participan el jefe de Gabinete, Guillermo Francos; el ministro de Economía, Luis Caputo; y Lisandro Catalán, nuevo ministro del Interior, con la tarea de reforzar el vínculo con las provincias. Sin embargo, la decisión presidencial erosiona la confianza de los mandatarios provinciales y pone en duda la efectividad del mecanismo, justo en un momento en que varias jurisdicciones enfrentan problemas de financiamiento y reclaman previsibilidad en los giros de fondos.
La disputa sintetiza el pulso del federalismo argentino bajo Milei: de un lado, gobernadores que buscan reglas claras para sostener sus cuentas públicas; del otro, un Ejecutivo decidido a conservar la discrecionalidad sobre los recursos. El desenlace dependerá ahora de la capacidad del Congreso para reunir los dos tercios necesarios y desafiar la decisión presidencial.

