TECNOLOGÍA.— Más de tres años después de adquirir Twitter, Elon Musk asegura estar cerca de cumplir su objetivo de convertir la plataforma —hoy llamada X— en una “app para todo”, con el lanzamiento inminente de una herramienta financiera abierta al público este mismo mes.
X Money, una plataforma de pagos y servicios bancarios integrada dentro de la red social, se prepara para debutar en una fase inicial de acceso público en los próximos días, según el cronograma que el propio Musk adelantó.
Usuarios tempranos que ya están probando el servicio destacan beneficios competitivos, como 3% de reintegro en compras elegibles y una tasa del 6% sobre saldos en efectivo, un rendimiento muy por encima del promedio del sistema.
El nuevo producto también incluiría transferencias gratuitas entre usuarios, una tarjeta de débito Visa metálica personalizada con el identificador de cada perfil en X y un asistente basado en inteligencia artificial —desarrollado por la startup xAI— capaz de monitorear gastos y organizar transacciones pasadas, de acuerdo con reportes de usuarios con acceso anticipado.
Musk, que construyó su reputación en Silicon Valley como cofundador de PayPal Holdings Inc., considera que los pagos son la pieza central para crear una “super app” al estilo de las plataformas chinas. En ese modelo, aplicaciones como WeChat permiten desde pedir transporte hasta reservar vuelos o pagar tarjetas de crédito. “Queremos que, si querés, puedas vivir tu vida dentro de la app X”, dijo Musk a empleados en febrero.
Si funciona, X Money se ubicaría en la intersección entre redes sociales y finanzas a una escala inédita en Estados Unidos. Sin embargo, el modelo de super app aún no logró consolidarse en ese mercado, y varios aspectos clave del proyecto siguen sin definirse, como la estructura de precios, el set completo de funcionalidades y la fecha de lanzamiento masivo.
El proyecto también enfrenta obstáculos regulatorios. X Money todavía no cuenta con licencias en varios estados, incluido Nueva York, donde legisladores han cuestionado si Musk debería manejar dinero de usuarios. Operar un sistema de pagos en Estados Unidos requiere autorizaciones en los 50 estados; hoy, la compañía tiene permisos en 44.
A esto se suma el historial del propio Musk, conocido por fijar plazos ambiciosos que luego no siempre se cumplen. Algunos analistas del sector dudan de la viabilidad del proyecto. “Prometió esta visión hace más de dos años y dijo que estaría lista en uno. Puede que llegue tarde y con menos impacto del esperado”, señaló Richard Crone, fundador de Crone Consulting.
En términos competitivos, la propuesta de X Money apunta a rivalizar con servicios financieros de consumo como SoFi Technologies Inc., Block Inc. y LendingClub Corp., especialmente si mantiene tasas atractivas como el 6% en depósitos. Sin embargo, la compañía no aclaró si ese rendimiento será permanente o promocional.
Musk cuenta, no obstante, con ventajas relevantes: una base de más de 600 millones de usuarios mensuales, una comunidad de creadores que ya cobra dentro de la plataforma y su propia experiencia en el desarrollo de sistemas de pago. De hecho, los creadores que actualmente reciben ingresos a través de X migrarían desde Stripe a X Money, lo que garantiza una base inicial de usuarios activos.
Algunos participantes del programa ya utilizan la herramienta para enviar dinero entre contactos a través del chat o directamente desde perfiles. No obstante, persisten interrogantes operativos, como qué ocurrirá con los fondos si una cuenta es suspendida.
El desafío estructural es más profundo. Las transferencias entre usuarios, aunque populares, no suelen ser el negocio principal. El verdadero valor aparece cuando una plataforma logra convertirse en la cuenta financiera principal del usuario, incluyendo crédito y préstamos. “Convertirse en el banco principal es difícil. No es imposible, pero requiere una propuesta diferencial clara”, señaló Harshita Rawat, analista de Bernstein.
Además, X todavía carece de una infraestructura de comercio fluida dentro de la plataforma, como sistemas de compra en un clic, un elemento clave para escalar en e-commerce.
El mensaje es claro: Musk avanza en su apuesta más ambiciosa desde que tomó el control de la red social. Pero entre la regulación, la ejecución y la adopción del usuario, el salto de red social a “super app” financiera sigue siendo, por ahora, más promesa que realidad.

