MUNDO.— Cerca de 7.900 vuelos fueron cancelados en todo el mundo hasta el domingo por las compañías aéreas tras en el fin de semana por Navidad debido a la progresión meteórica de la variante ómicron de COVID-19.
Varios empleados de las tripulaciones de las compañías áreas se han visto afectados por la nueva variante de coronavirus, que tiene en vilo al mundo.
Según un informe del sitio web Flightaware, solo este domingo fueron cancelados cerca de 2.200 vuelos y otros 7.200 han registrado retrasos. Además, las perturbaciones deberían continuar hasta el lunes, con al menos 800 cancelaciones previstas.
También, para este martes están previstas unas 170 cancelaciones, hasta ahora.
Numerosas compañías debieron poner en cuarentena a los pilotos, asistentes de vuelo y otros miembros del personal que se vieron expuestos al COVID. Por ese motivo, Lufthansa, Delta y United Airles debieron cancelar vuelos.
Las condiciones climáticas contribuyeron también a las suspensiones de los viajes, muchos de ellos programados con meses de anticipación.
En el oeste de Estados Unidos, se pronosticaron tormentas de nieve y fuertes caídas de las temperaturas, complicando aún más una situación ya caótica.
Las aerolíneas chinas, por su parte, cancelaron la mayoría de vuelos. Solamente entre China Eastern y Air China cancelaron más de 2.000 vuelos.
Todas estas cancelaciones constituyen un duro golpe a la tan ansiada reanudación de los viajes en las vacaciones de fin de año, después de una Navidad de 2020, marcada por el peor momento de la pandemia.
La última variante del COVID-19 está alterando los planes de vacaciones de decenas de miles de personas. Delta, United, JetBlue y American han culpado a ómicron de la escasez de personal que derivó en las cancelaciones.

