PEKÍN.— El servicio meteorológico de Pekín informó que las recientes lluvias que azotaron la capital china fueron las más intensas registradas en los últimos 140 años desde que se empezaron a tomar registros.
Durante la tormenta Doksuri, catalogada previamente como supertifón, la estación meteorológica de la ciudad registró un valor máximo de precipitación de 744,8 milímetros, marcando así un hito en la historia climática de la región.
La tormenta Doksuri recorrió el territorio chino de sur a norte después de causar estragos en Filipinas la semana anterior. Pekín y sus alrededores sufrieron fuertes lluvias desde el sábado, acumulando casi la media mensual de precipitaciones para el mes de julio en tan solo 40 horas.
La intensidad de las lluvias provocó daños significativos y pérdidas humanas. Según reportes, la tormenta dejó al menos 11 personas muertas en Pekín, con otras 13 desaparecidas. En la provincia vecina de Hebei, donde se evacuaron aproximadamente 800,000 personas, nueve personas perdieron la vida y seis continúan desaparecidas debido a las lluvias. Además, se reportaron dos víctimas adicionales en la provincia de Liaoning a lo largo del fin de semana.
Ante la gravedad de la situación, el presidente Xi Jinping instó a hacer todos los esfuerzos posibles para evitar más pérdidas humanas y rescatar a las personas que siguen desaparecidas o atrapadas.
El año actual ha sido testigo de fenómenos meteorológicos extremos en China, incluyendo fuertes tormentas y récords de temperatura durante el verano boreal. Los científicos han señalado que estos eventos extremos están vinculados al cambio climático, lo que subraya la importancia de la atención y acciones para enfrentar los desafíos climáticos que enfrenta la región.