PEKÍN.- Los ingresos de los principales conglomerados militares de China cayeron el año pasado debido al impacto de una amplia purga anticorrupción que retrasó contratos y procesos de adquisición de armamento, según un informe divulgado este lunes por el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI).
El retroceso contrasta con el fuerte crecimiento registrado por grandes empresas de defensa a nivel global, impulsado por las guerras en Ucrania y Gaza y por tensiones regionales.
“Una serie de denuncias de corrupción en la contratación militar llevó a que importantes contratos fueran pospuestos o cancelados en 2024”, señaló Nan Tian, director del Programa de Gasto Militar y Producción de Armas de SIPRI. “Esto profundiza la incertidumbre sobre el proceso de modernización militar de China y sobre cuándo materializará nuevas capacidades”.
Según el informe, los ingresos de los mayores grupos militares chinos cayeron 10% el año pasado, mientras que en Japón aumentaron 40%, en Alemania 36% y en Estados Unidos 3,8%. En conjunto, las 100 mayores empresas de defensa del mundo elevaron sus ingresos 5,9% hasta un récord de US$ 679.000 millones, mientras que el desplome chino hizo que Asia-Oceanía fuese la única región con caída.
La purga anticorrupción se intensificó en 2023 cuando la Fuerza de Cohetes del Ejército Popular de Liberación pasó a ser objetivo directo. En octubre, ocho altos generales fueron expulsados del Partido Comunista, incluido He Weidong, número dos del mando militar, quien integraba la Comisión Militar Central junto al presidente Xi Jinping.
Diplomáticos asiáticos y occidentales admiten que aún miden el alcance real del operativo y su impacto en la cadena de mando.
El informe indica que los ingresos disminuyeron en los gigantes estatales AVIC (aeronáutica), Norinco (sistemas terrestres) y CASC (aeroespacial y misiles). Norinco sufrió la caída más pronunciada, con un desplome del 31% hasta US$ 14.000 millones.
Los cambios de personal por presuntos casos de corrupción en Norinco y CASC derivaron en revisiones oficiales y demoras de proyectos, mientras que AVIC ralentizó la entrega de aeronaves militares.
Fuentes de SIPRI advirtieron que la purga podría impactar en los cronogramas de sistemas avanzados del EPL, especialmente en la Fuerza de Cohetes, responsable del arsenal balístico, hipersónico y de misiles de crucero, así como en programas aeroespaciales y cibernéticos. Esto añade incertidumbre a la meta del EPL de alcanzar capacidades clave y preparar su estructura bélica para el centenario del Ejército Rojo en 2027.
No obstante, el instituto señala que, en el mediano y largo plazo, China continuará invirtiendo de manera sostenida en defensa y en la modernización militar, aunque con demoras en programas, mayores costos y controles más estrictos sobre las adquisiciones.

