ASIA.— Las acciones asiáticas intentaron recuperarse este martes, encadenando una segunda jornada de subas en medio de un calendario cargado de decisiones de bancos centrales y un conflicto en Medio Oriente que no da tregua.
Los mercados se mantienen en tensión, tratando de medir el impacto económico de la guerra entre Estados Unidos —bajo la presidencia de Donald Trump— e Irán, y las posibles respuestas de política monetaria que podría desencadenar.
El índice MSCI de Asia-Pacífico excluyendo Japón subió 1,1%, impulsado por un avance del 2,3% en el Kospi de Corea del Sur, mientras que el Nikkei 225 de Japón se mantuvo sin cambios. En paralelo, los futuros del S&P 500 caían 0,5%.
En Wall Street, el lunes el S&P 500 avanzó 1% y cortó una racha de cuatro ruedas consecutivas en baja, impulsado por las acciones vinculadas a inteligencia artificial. Aun así, el índice sigue un 3% por debajo del nivel previo al inicio del conflicto.
“El rebote todavía parece más un ajuste de posicionamiento que el inicio de una nueva tendencia”, advirtió Chris Weston, jefe de research de Pepperstone en Melbourne. “Por ahora, sigo siendo cauteloso para comprar en las caídas”.
El petróleo volvió a escalar. El Brent subió 3,4% hasta los u$s 103,58 por barril, luego de que varios aliados de EE.UU. rechazaran la propuesta de Trump de enviar buques de guerra para escoltar petroleros en el Estrecho de Ormuz, una vía clave por donde circula cerca de un quinto del suministro energético global.
En paralelo, la Guardia Revolucionaria iraní detuvo a diez extranjeros acusados de espionaje, según reportó la agencia Tasnim, lo que suma tensión geopolítica al escenario.
En materia monetaria, el Banco de la Reserva de Australia subió su tasa de interés por segunda vez en el año, llevándola al 4,1%. Sin embargo, la votación dividida (5 a 4) dejó dudas sobre los próximos pasos. El dólar australiano borró sus ganancias tras el anuncio y operaba sin cambios en torno a u$s 0,7073.
Es el primer banco central relevante en reunirse esta semana, marcando el tono antes de las decisiones de la Reserva Federal, el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón, que evaluarán el impacto global del conflicto, aunque el consenso es que no habrá cambios en las tasas.
El Banco de Pagos Internacionales (BIS) pidió cautela y recomendó no reaccionar apresuradamente al salto en los precios de la energía provocado por la guerra, señalando que se trata de un shock de oferta que los bancos centrales deberían “mirar a través”.
En ese contexto, el mercado descuenta con un 99,1% de probabilidad que la Reserva Federal mantendrá sin cambios su tasa al cierre de su reunión del miércoles, según la herramienta FedWatch de CME.
Desde Standard Chartered, el estratega Steve Englander sostuvo que la Fed probablemente esperará a ver si el impacto del conflicto se traduce más en inflación o en menor actividad antes de tomar decisiones. “Sería sorprendente que el comité marque una dirección clara, porque aún no se sabe cuánto durará la guerra ni cuál será su efecto dominante”, explicó.
En el mercado de bonos, el rendimiento del Treasury a 10 años subió 2,5 puntos básicos hasta el 4,24%. El índice dólar avanzó 0,2% hasta 100,02, tras cortar el lunes una racha de cuatro subas consecutivas.
El yen japonés se debilitó 0,2% hasta 159,41 por dólar, cerca del nivel clave de 160, pese a las advertencias verbales de las autoridades japonesas. Analistas señalan que el umbral para una eventual intervención es ahora más alto debido al encarecimiento del petróleo.
El gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, afirmó que la inflación subyacente continúa acelerándose gradualmente hacia el objetivo del 2%.
Entre los activos, el oro subió 0,3% hasta los u$s 5.022,28, mientras que Bitcoin retrocedió 0,2% a u$s 74.073 y Ethereum cayó 1,5% a u$s 2.309,69.

