WASHINGTON.— El presidente Donald Trump afirmó que Coca-Cola había aceptado utilizar azúcar de caña en sus bebidas en Estados Unidos tras mantener conversaciones con la empresa.
«He estado hablando con Coca-Cola sobre el uso de AZÚCAR DE CAÑA REAL en la Coca-Cola en Estados Unidos, y han aceptado hacerlo. Quiero agradecer a todas las autoridades de Coca-Cola», escribió Trump en una publicación en Truth Social.
Las bebidas que Coca-Cola produce para el mercado estadounidense suelen estar endulzadas con jarabe de maíz de alta fructosa, mientras que en otros países la compañía utiliza azúcar de caña.
La iniciativa Make America Healthy Again (MAHA), impulsada por la administración Trump y alineada con el movimiento liderado por el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr., ha presionado a las empresas alimenticias para que modifiquen sus fórmulas y eliminen ingredientes como colorantes artificiales.
Kennedy también ha criticado la cantidad de azúcar que se consume en la dieta estadounidense y señaló que las nuevas guías alimentarias —que se publicarán este verano— recomendarán a los estadounidenses consumir “alimentos integrales”.
Un informe publicado en mayo por la Comisión MAHA —un panel convocado por Trump para identificar las causas principales de las enfermedades crónicas— advirtió que el alto consumo de jarabe de maíz de alta fructosa podría estar relacionado con la obesidad infantil y otros trastornos.
Aunque los expertos en salud aconsejan limitar el consumo de azúcares añadidos, no han identificado diferencias nutricionales significativas entre el azúcar de caña y el jarabe de maíz de alta fructosa.
Los productores de maíz, concentrados en el medio oeste de EE. UU., han tenido históricamente una fuerte influencia en el Congreso. Florida —estado natal de Trump— es el principal productor de caña de azúcar del país.
“Sustituir el jarabe de maíz por azúcar de caña no tiene sentido”, dijo John Bode, presidente y director ejecutivo de la Asociación de Refinadores de Maíz. “Este cambio costaría miles de empleos en la industria alimentaria estadounidense, reduciría los ingresos agrícolas y aumentaría las importaciones de azúcar extranjera, todo sin ningún beneficio nutricional”.
La Casa Blanca no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
La Comisión MAHA está integrada por Kennedy, la secretaria de Agricultura Brooke Rollins y varios otros miembros del gabinete y funcionarios del gobierno.
Además, la administración Trump ha aprobado solicitudes de algunos estados para excluir las gaseosas del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), lo que aumenta la presión sobre compañías como Coca-Cola y PepsiCo.

