ROMA.- El Consejo de Ministros italiano aprobó este lunes por unanimidad un nuevo decreto que afectará a los refugiados e inmigrantes del país, ya que a partir de ahora se expulsará del país a cualquiera de ellos que signifique «un peligro social» para los habitantes nativos.
El encargado de dar a conocer la noticia fue Matteo Salvini, vicepresidente y ministro de Exteriores del país, quien publicó un mensaje en twitter: «Estoy feliz. Un paso adelante para hacer que Italia sea más segura. De palabras a hechos, ¡avanzo!». En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo brindó más contexto sobre la nueva normativa.
https://twitter.com/matteosalvinimi/status/1044178552197992448
Salvini fue el impulsor de dicho decreto, el cuál modificó la actual normativa en materia de acogida de refugiados. Se prevé también la retirada de la ciudadanía a estas personas en caso de que posean una condena definitiva por terrorismo, se extenderá el periodo de permanencia en los centros para refugiados de 90 a 180 días y los extranjeros expulsado de otros países de la zona Schengen tendrán prohibida la entrada a territorio italiano.
Por otra parte, cualquier inmigrante que padezca problemas serios de salud o que procedan de países afectados por desastres naturales contarán con un permiso especial de residencia.
El objetivo de la reforma es, explicó el ministro, combatir a los mafiosos y traficantes de personas,reducir los costes de una inmigración exagerada, expulsar de manera mas rápida y efectiva los delincuentes y falsos refugiados y quitar la ciudadanía a los terroristas.

