BERLÍN.— El canciller alemán Olaf Scholz declaró el domingo que estaría dispuesto a convocar una votación de confianza en el parlamento antes de Navidad, lo cual abriría el camino para elecciones anticipadas tras el colapso de su coalición de gobierno de tres partidos.
La fecha es anterior al mes de enero que Scholz había propuesto la semana pasada y responde a la creciente presión de políticos y la opinión pública para realizar una votación más pronta.
La mayor economía de Europa quedó sumida en la incertidumbre la semana pasada con el colapso de la coalición de Scholz y las discrepancias sobre cuánto dinero debería gastar el gobierno para impulsar el crecimiento y apoyar a Ucrania.
Scholz había sugerido realizar la votación de confianza el 15 de enero, con elecciones anticipadas en marzo, pero la oposición conservadora, liderada por Friedrich Merz, quiere que se celebren en enero. La votación de confianza es un paso necesario antes de unas elecciones.
El domingo, Scholz enfrentó una presión cada vez mayor para adelantar la votación de confianza. Dos miembros destacados del partido Verde, que comparte el poder con el Partido Socialdemócrata (SPD) de Scholz en un gobierno minoritario, dijeron al periódico Bild que la votación de confianza debería realizarse en diciembre.
Anton Hofreiter e Irene Mihalic, del partido Verde, fueron las voces más prominentes hasta el momento dentro de los dos partidos en el gobierno que apoyaron un voto más temprano.
En una entrevista con ARD, Scholz señaló que una votación de confianza anticipada dependería de un acuerdo entre el funcionario del SPD Rolf Muetzenich y el líder opositor Merz sobre el momento de la misma.
“No tengo problema en convocar una votación de confianza antes de Navidad”, afirmó Scholz.
El viernes, Scholz instó a un debate sereno entre las distintas facciones en conflicto de Alemania para establecer una fecha para las elecciones anticipadas y sacar al país de su crisis política. Scholz pidió a los partidos que primero se pusieran de acuerdo sobre la legislación que se podría aprobar durante lo que queda del actual parlamento, y negó estar tratando de imponer su agenda política al retrasar las elecciones.

