BRASILIA.- Brasil comenzó ya su proceso de transición de Gobierno, según confirmó el jefe de gabinete Eliseau Padilha, tras una reunión con su sucesor, Onyx Lorenzoni.
«Después de una reunión personal en la que discutieron política, acepté la honrado la invitación”, aseguró Moro en un comunicado, haciendo referencia al encuentro con el presidente electo Jair Bolsonaro. Una buena recompensa.
El juez reconvirtió en una figura por llevar el proceso por el que Lula da Silva acabó en la cárcel y la investigación del escándalo de corrupción de la petrolera Petrobras.
Moro se convirtió en juez todopoderoso en su país, ya que primero puso contra las cuerdas al gobierno de la expresidenta Dila Rousseff, destituida en juicio político, y condenó a Lula da Silva,a quien condenó a una pena de nueve años y medio de prisión por corrupción y lavado de dinero. Moro puso tras las rejas a políticos y empresarios influyentes y ricos de Brasil.
Estas medidas le valieron a Moro tantos aplausos como acusaciones de atropello a la ley y se le objetó su perfil político, algo que ahora cobra más sentido.
Su nombramiento en el nuevo gabinete de Bolsonaro es un “descaro” para sus críticos, que le reprochan su falta de imparcialidad en el proceso contra Lula da Silva, quien fue presidente con el Partido de los Trabajadores de 2003 a 2010.

