PARÍS.- Los chalecos amarillos se manifiestan en Francia por sexta semana consecutiva. En esta oportunidad el lema tiene un pedido directo: Renuncia Macron!
Las protestas, que se realizan en distintos puntos del país, aún no cesaron. Sin embargo medios comunicaron que ya hay más de 80 detenidos los cuales fueron puestos bajo custodia.
El Ejecutivo, aunque no está de acuerdo, escuchó las demandas del pueblo y se flexibilizó. Por ejemplo, retrocedió en la suba de impuestos que iba a imponer a partir de enero en el precio del carburante y además ayer lanzó un paquete de medidas para responder a los pedidos de la gente y sembrar paz, como por ejemplo: el incremento de 100 euros al salario mínimo, la exención fiscal de las horas extra.
De todas formas, estos gestos del Gobierno de Macron tuvieron repercusiones buenas y malas. Por un lado, por lo menos en París, la cantidad de gente que salió a manifestarse descendió respecto a las marchas anteriores ya que esta vez se calcula una presencia de 800 personas en total mientras que el sábado anterior hubo unos 400 detenidos solamente. Por el otro, los manifestantes que no se conformaron con este kit de normas reclamaron directamente la renuncia del mandatario.

