WASHINGTON.- Julian Assange, periodista y fundador de WikiLeaks, enfrentará a partir de la semana que viene su peor temor: la posibilidad de ser extraditado a Estados Unidos.
Sus abogados afirmaron este miércoles que el presidente Donald Trump le ofreció un indulto a cambio de que el activista afirmara que Rusia no estaba implicada en la filtración de correos electrónicos del Partido Demócrata.
Esta afirmación se hizo ante un tribunal británico, durante una audiencia previa al examen de la solicitud de extradición a Estados Unidos del australiano de 48 años. Jennifer Robinson, abogada de Assange, entregó un documento en el que asegura que el ofrecimiento de Trump fue hecho a través del excongresista republicano Dana Rohrabacher.
Los abogados de Assange señalan que Rohrabacher “fue a ver a Assange y le dijo, siguiendo instrucciones presidenciales, que le proponía un indulto u otra salida, si Assange…decía que Rusia no tenía nada que ver con las filtraciones del Partido Demócrata”. El documento fue aceptado por el juez como prueba.
Por su parte, la versión de Rohrabacher contrasta con la presentada por Assange. “Cuando hable con Julian (Assange), le dije que si podía darme pruebas sobre quién le había dado realmente los correos electrónicos del Partido Demócrata, entonces llamaría al presidente Trump para que lo indultara”, aseguró el republicano este miércoles.
Rohrabacher negó haber hablado en nombre de la presidencia de Estados Unidos, pero sí de haberse reunido con Assange y que dependiendo de su respuesta, intercedería a favor suyo ante el mandatario estadounidense.
La Casa Blanca salió a desmentir las declaraciones de la defensa de Assange. “El presidente apenas conoce a Dana Rohrabacher, excepto que es un excongresista. Nunca habló con él sobre este tema y prácticamente sobre ningún otro asunto. Es una pura invención y una mentira absoluta”, señala Stephanie Grisham, portavoz de la residencia presidencial en un comunicado.
Assange está recluido en Belmarsh, al sur de Londres, desde su detención en abril de 2019 en la embajada de Ecuador. Estados Unidos pide su extradición para juzgarlo por espionaje y podría recibir una pena de 175 años de prisión.

