FINANZAS.— Los metales extendieron su arranque de año espectacular —con el oro, la plata, el cobre y el estaño marcando máximos históricos— a medida que los inversores apuestan a un impulso por nuevos recortes de tasas en Estados Unidos y a una mejora del ánimo en los mercados financieros chinos.
Las materias primas acumulan subas impactantes desde fines de 2025, mientras los operadores se posicionan para un año en el que se espera que la Reserva Federal siga recortando el costo del crédito para apuntalar el crecimiento estadounidense.
Eso favoreció a los metales industriales, mientras que los metales preciosos también se vieron beneficiados por los renovados ataques del gobierno de Donald Trump contra la Fed y por un escenario geopolítico cada vez más tenso.
La plata llegó a subir hasta 5,3% y superó por primera vez los u$s90 la onza el miércoles, mientras que el oro volvió a marcar un récord histórico. El estaño fue el destacado entre los metales básicos, con subas de hasta 6% en un momento de la rueda, y el cobre también retomó su rally. Muchos metales se benefician de la expectativa de una mayor demanda manufacturera, incluso en sectores de crecimiento como la inteligencia artificial.
El llamado “trade de la depreciación” —en el que los inversores evitan bonos soberanos y monedas por el temor al crecimiento desmedido de la deuda— apuntaló el rally, especialmente en los metales preciosos.
Un dólar relativamente débil abarata las commodities denominadas en esa moneda para muchos compradores. El oro subió 65% el año pasado, mientras que la plata se disparó casi 150%. Ambos registraron su mejor desempeño anual desde 1979.
“Cuando el oro se mueve primero, suele señalar una caída en la confianza en las monedas fiduciarias”, dijo Hao Hong, director de inversiones de Lotus Asset Management Ltd. y un influyente analista del mercado chino que viene respaldando a los metales. “Todo se mide contra el oro; visto así, la mayoría de los activos hoy parece barata, lo que es un fuerte viento de cola para las materias primas, en especial los metales”.
Un clima más optimista en los mercados financieros chinos también ayudó, con inversores volcándose en las últimas semanas tanto a futuros de metales como a acciones. Los últimos datos comerciales de la mayor economía de Asia mostraron exportaciones en fuerte expansión, sumándose a otras señales de resiliencia, como una mayor actividad fabril.
Turbulencia comercial
Los metales industriales se vieron favorecidos en general por la expectativa de una oferta más ajustada este año, ya que minas y fundiciones a nivel global tienen dificultades para acompañar la demanda. El mercado del cobre sufrió múltiples interrupciones importantes el año pasado, mientras que el aluminio enfrentó restricciones en China —el principal productor— y las exportaciones de estaño se vieron limitadas desde Indonesia, el segundo mayor proveedor.
“Una base más amplia de inversores empieza a reconocer la tendencia más estructural de algunos metales, así como los problemas del lado de la oferta”, señaló Alexandre Carrier, gestor de cartera en DNCA Invest Strategic Resource Funds.
Además, algunas commodities —en particular la plata y el cobre— se vieron impulsadas por la posibilidad de aranceles de importación en Estados Unidos. Parte de la suba del cobre responde a una decisión pendiente de la Casa Blanca sobre impuestos a las importaciones más adelante este año, lo que llevó a los traders a apurar envíos hacia puertos estadounidenses. El mercado también espera el resultado de una investigación bajo la Sección 232 de EE. UU., que podría derivar en aranceles sobre la plata.
“El temor a que se impongan aranceles a la plata provocó que grandes volúmenes quedaran retenidos en Estados Unidos, limitando los flujos hacia el mercado global”, dijo Liu Shiyao, analista de Zijin Tianfeng Futures Co. Ltd.
Las últimas subas de los metales subrayan la fortaleza de los flujos de inversión, con un fuerte aumento del interés especulativo desde Shanghái hasta Nueva York. Los volúmenes negociados en el Comex y en la Bolsa de Futuros de Shanghái se mantuvieron elevados desde fines de diciembre, y el interés abierto total en los seis metales básicos de la SHFE alcanzó un récord el miércoles.
Aun así, también surgieron advertencias, especialmente para los metales industriales. Citigroup y Goldman Sachs, por ejemplo, prevén que los precios del cobre retrocedan más adelante este año. La demanda física en China viene siendo débil desde fines de 2025.
La demanda de refugio también se vio reforzada por la captura del líder de Venezuela por parte del presidente estadounidense Donald Trump, sus renovadas amenazas de tomar Groenlandia y las protestas violentas en Irán que podrían derivar en la caída del régimen islámico. Citigroup elevó sus proyecciones a tres meses para el oro y la plata a u$s5.000 y u$s100 la onza, respectivamente.
La demanda de oro y plata como “cobertura contra la inflación o la inestabilidad financiera” debería continuar este año, aunque es poco probable que las subas sean tan fuertes como en 2025, señaló David Chao, estratega global de mercados en Invesco Asset Management, que administra más de u$s2 billones en activos. “Es probable que el oro supere a la plata este año, debido a las recientes incertidumbres geopolíticas”.

