PEKÍN.— Los nuevos préstamos bancarios en China totalizaron 16,27 billones de yuanes (u$s 2,33 billones) en 2025, el nivel más bajo desde 2018, reflejando una débil demanda de crédito en un contexto de prolongada crisis inmobiliaria y consumo moderado, según datos publicados este jueves por el People’s Bank of China (PBOC).
El monto quedó muy por debajo de los 18,09 billones de yuanes registrados en 2024, en una economía donde las autoridades siguen sin lograr una reactivación sostenida del mercado de la vivienda y del gasto de los hogares, pese a que el país alcanzó en 2025 un superávit comercial récord cercano a u$s 1,2 billones.
“El crédito nuevo fue relativamente débil a lo largo del año”, explicó Li Miaoxian, economista jefe de Jiangnan Rural Commercial Bank. Señaló que, del lado de los activos, hogares y empresas privadas mostraron poca disposición a aumentar el apalancamiento, mientras el gobierno recurrió a una mayor emisión de deuda para sostener la actividad.
Desde ANZ, el estratega para China Zhaopeng Xing advirtió que la respuesta de política económica “sigue siendo relativamente lenta”, y aunque bajaron las probabilidades de un recorte del coeficiente de encajes (RRR) antes del Año Nuevo Lunar, la medida “no puede descartarse”.
Señales mixtas hacia fin de año
Las medidas de estímulo comenzaron a mostrar un impacto incipiente en diciembre. Los bancos otorgaron 910.000 millones de yuanes en nuevos préstamos en el último mes del año, muy por encima de los 390.000 millones de noviembre y superando las expectativas del mercado, según cálculos de Reuters basados en datos del PBOC.
El crédito a los hogares —incluidas hipotecas— volvió a contraerse en diciembre, con una caída de 91.600 millones de yuanes, aunque menor a la de noviembre. En contraste, los préstamos corporativos crecieron 1,07 billón de yuanes, sugiriendo un mayor impulso desde el sector público y proyectos de inversión.
Analistas atribuyen parte de la mejora al instrumento financiero basado en políticas por 500.000 millones de yuanes lanzado por Pekín en septiembre pasado para complementar el capital de proyectos.
El stock de préstamos en yuanes creció 6,4% interanual en diciembre, en línea con noviembre, mientras que la oferta monetaria M2 avanzó 8,5%, por encima de lo previsto. La financiación social total (TSF), una medida amplia de crédito y liquidez, aumentó 8,3%, levemente por debajo del mes previo.
Una encuesta de Reuters indica que el PBI chino habría crecido 4,9% en 2025 y podría desacelerarse a 4,5% en 2026, lo que incrementa la presión por más estímulos. “Aún se necesita un nivel importante de apoyo fiscal y monetario mientras China atraviesa su transformación estructural y enfrenta potenciales shocks de política desde EE.UU.”, dijo Tianchen Xu, de la Economist Intelligence Unit.
En ese marco, el PBOC anunció que reducirá en 25 puntos básicos la tasa de algunas herramientas monetarias estructurales desde el 19 de enero. “Todavía hay margen para recortar el RRR y las tasas de interés este año”, afirmó el vicegobernador del banco central, Zou Lan.

