WASHINGTON.— El Pentágono se dispone a enviar miles de soldados de la elite 82ª División Aerotransportada del Ejército de EE.UU. a Medio Oriente, dijeron en las últimas horas a Reuters dos personas con conocimiento del tema, en medio de una fuerte acumulación militar estadounidense mientras el presidente Donald Trump habla de un posible acuerdo con Teherán para poner fin a la guerra.
Reuters ya había informado el 18 de marzo que la administración Trump evaluaba desplegar miles de tropas adicionales, una medida que ampliaría las opciones hasta incluir el despliegue dentro del territorio iraní. Una escalada de ese tipo elevaría significativamente la tensión en un conflicto que ya lleva cuatro semanas y que ha sacudido a los mercados globales.
Los funcionarios, que hablaron bajo condición de anonimato, no precisaron a qué países de Medio Oriente se dirigirían las tropas ni cuándo arribarían. Los soldados están actualmente estacionados en Fort Bragg, Carolina del Norte.
El ejército estadounidense derivó las consultas a la Casa Blanca, que señaló que cualquier anuncio sobre despliegues será realizado por el Pentágono. “Como hemos dicho, el presidente Trump siempre tiene todas las opciones militares a su disposición”, afirmó la vocera Anna Kelly.
Según una de las fuentes, aún no se tomó la decisión de enviar tropas directamente a Irán, pero el objetivo es aumentar la capacidad operativa para posibles acciones futuras en la región.
El despliegue incluiría entre 3.000 y 4.000 soldados. Se suma a la decisión previa de enviar miles de marines y marineros a bordo del USS Boxer —un buque de asalto anfibio— junto con su unidad expedicionaria y buques de apoyo.
Antes de estos refuerzos, Estados Unidos ya contaba con unos 50.000 efectivos en la región. La noticia llega un día después de que Trump postergara amenazas de bombardear plantas energéticas iraníes, tras lo que describió como conversaciones “productivas” con Irán, algo que luego fue negado por Teherán.
Desde el inicio de las operaciones militares de EE.UU. e Israel el 28 de febrero, Washington ha atacado unos 9.000 objetivos dentro de Irán.
Hasta el momento, 13 soldados estadounidenses han muerto en el conflicto y 290 resultaron heridos. De estos, 10 permanecen en estado grave, mientras que 255 ya regresaron al servicio activo.
La Casa Blanca también evalúa próximos pasos. Entre las opciones analizadas figura asegurar el Estrecho de Ormuz, incluso mediante el despliegue de fuerzas en la costa iraní.
Asimismo, la administración Trump discutió la posibilidad de enviar tropas terrestres a la isla Kharg, centro por donde pasa el 90% de las exportaciones de petróleo de Irán.
La 82ª División Aerotransportada, capaz de desplegarse en menos de 18 horas, se especializa en operaciones de asalto con paracaidistas.
Sin embargo, el uso de tropas terrestres —incluso en misiones limitadas— implica riesgos políticos para Trump, dado el bajo respaldo interno a la campaña en Irán y sus promesas previas de evitar nuevos conflictos en Medio Oriente.
Una encuesta de Reuters/Ipsos mostró que el 35% de los estadounidenses aprueba los ataques contra Irán, por debajo del 37% de la semana anterior, mientras que el 61% los rechaza.

