WASHINGTON.— Estados Unidos presentó un proyecto de resolución al Consejo de Seguridad de la ONU para pedir un «alto el fuego inmediato ligado a la liberación de los rehenes» en la Franja de Gaza, dijo el secretario de Estado, Antony Blinken, quien deberá llegar el jueves a Egipto para impulsar una tregua entre Israel y Hamás.
«Hemos sometido una resolución ante el Consejo de Seguridad pidiendo un alto el fuego inmediato vinculado a la liberación de los rehenes, y esperamos que los países la apoyen», declaró Blinken al noticiero Al Hadath, durante una visita a Arabia Saudita.
La resolución enviaría una «señal fuerte», consideró el jefe de la diplomacia estadounidense, que hasta ahora había vetado las otras iniciativas para una tregua presentadas en el Consejo de Seguridad.
El anuncio se produjo durante una gira de Blinken por Oriente Medio para presionar por una tregua en Gaza, que empezó el miércoles en Arabia Saudita, continuará este jueves en Egipto y lo llevará el viernes a Israel.
La preocupación internacional crece ante la amenaza de hambruna y el creciente número de víctimas en Gaza, ante los persistentes bombardeos israelíes.
«Estábamos durmiendo cuando oímos una gran explosión. Corrimos hacia la zona devastada y es como si hubiera sido golpeada por un terremoto», relató a la AFP Mahmud Abu Arar, un desplazado de Rafah, ciudad del extremo sur de Gaza donde se hacinan cerca 1,5 millones de personas.
La guerra estalló el 7 de octubre con una incursión de milicianos islamistas que mataron a 1.160 personas, en su mayoría civiles, y secuestraron a unas 250 en el sur de Israel, según un recuento de la AFP con base en datos oficiales israelíes.
Un centenar de rehenes fue canjeado por 240 presos palestinos durante una tregua de una semana a fines de noviembre. Israel afirma que 130 siguen cautivos en Gaza, de los cuales 33 habrían muerto.
En represalia, Israel lanzó una ofensiva aérea y terrestre contra Gaza, con el objetivo de «aniquilar» a Hamás, considerado como una organización terrorista por el Estado hebreo, así como por Estados Unidos y la Unión Europea.
Hasta el momento, esta operación militar dejó 31.923 muertos, en su gran mayoría civiles, según el último balance del Ministerio de Salud de Gaza, gobernada por Hamás.
Los mediadores internacionales -Estados Unidos, Catar y Egipto- tratan de alcanzar una tregua, en vano hasta el momento.
Un dirigente de Hamás en Beirut, Osama Hamdan, declaró el miércoles que la respuesta de Israel a la última propuesta del movimiento islamista es «globalmente negativa» y podría llevar las negociaciones «a un punto muerto».
Hamás propuso la semana pasada una tregua de seis semanas y liberar a 42 rehenes israelíes a cambio de la excarcelación de entre 20 y 50 palestinos por rehén.
También exige la retirada del ejército israelí de Gaza y una mayor entrada de ayuda humanitaria, indicó Hamdan.
En este complicado contexto, Blinken inició su sexta gira por Medio Oriente desde el inicio de la guerra con una parada en Arabia Saudita.
En el reino petrolero discutió la «urgente necesidad de proteger a todos los civiles en Gaza y de aumentar inmediatamente la ayuda humanitaria», indicó el portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Matthew Miller.
Blinken, que viaja el viernes a Israel, dijo que abordará en sus reuniones «los esfuerzos desplegados para lograr un alto el fuego inmediato que garantice la liberación de todos los rehenes», así como la intensificación de la ayuda humanitaria.
En la Ciudad de Gaza, el ejército prosiguió su operación contra el hospital Al Shifa, alegando que persigue a miembros de Hamás.
El objetivo es «no permitir que ese lugar sea controlado» por el movimiento islamista, declaró in situ el jefe del Estado Mayor del ejército israelí, Herzi Halevi.
En total 300 sospechosos fueron detenidos, entre ellos decenas de dirigentes, según el ejército.

