TOKIO.— El crecimiento de la actividad del sector servicios en Japón se desaceleró en mayo debido a una menor demanda, lo que ofrece poco alivio frente a la caída en la actividad manufacturera y resultó en un crecimiento casi nulo del conjunto de la economía, según reveló este miércoles una encuesta del sector privado.
El índice final de gerentes de compras (PMI) del sector servicios de Japón, elaborado por au Jibun Bank, cayó a 51,0 en mayo desde 52,4 en abril, aunque se ubicó por encima del dato preliminar de 50,8. Un valor del índice por encima del umbral de 50,0 indica expansión, mientras que uno por debajo refleja contracción.
El crecimiento de nuevos negocios en el sector servicios se moderó al ritmo más lento desde noviembre, mientras que el aumento del empleo en el sector fue el más débil desde diciembre de 2023, según la encuesta.
La confianza de los gerentes del sector en las perspectivas futuras mejoró en mayo a su nivel más alto en tres meses, tras tocar en abril un mínimo de cuatro años. Sin embargo, el nivel general se mantuvo por debajo del promedio posterior a la pandemia, según el informe.
“Las preocupaciones sobre las perspectivas a menudo se originaron en la incertidumbre sobre la demanda global futura, así como en la escasez de mano de obra y el aumento de los costos”, señaló Annabel Fiddes, directora asociada de Economía en S&P Global Market Intelligence, firma que elaboró la encuesta.
“Esto último quedó reflejado en un nuevo y pronunciado aumento en los precios de los insumos, lo que sugiere que los datos oficiales de inflación seguirán siendo elevados.”
Aunque la inflación de los precios de los insumos se moderó desde el pico de 26 meses registrado en abril, se mantuvo en niveles elevados. Los gerentes señalaron mayores costos en energía, mano de obra y transporte, lo que llevó a los proveedores de servicios a seguir incrementando sus precios de venta a un ritmo similar al del mes anterior.
La desaceleración del sector servicios, combinada con una caída continua en la manufactura, dejó estancada la actividad general del sector privado, con el PMI compuesto cayendo a 50,2 en mayo desde 51,2 en abril.
“El debilitamiento de la demanda sugiere que el sector privado podría tener dificultades para repuntar en el corto plazo, lo que podría traducirse en una contratación de personal más cautelosa en los próximos meses”, concluyó Fiddes.

