WALL STREET.— Las previsiones de ganancias en Wall Street se han mantenido firmes en las últimas semanas, lo que —según algunos analistas— ayudó a evitar caídas más profundas en las acciones estadounidenses.
La recuperación del mercado accionario en EE.UU. desde comienzos de abril podría enfrentar pronto su primera prueba clave, con el inicio de la temporada de resultados corporativos del primer trimestre.
En Wall Street, muchos atribuyen a las optimistas estimaciones de ganancias el hecho de que hayan puesto un piso al S&P 500, incluso mientras los mercados globales se veían sacudidos por el conflicto en Medio Oriente.
Un gráfico incluido en un informe del analista de FactSet John Butters muestra que las expectativas de ganancias por acción (EPS) del S&P 500 siguieron subiendo, incluso cuando el índice retrocedía recientemente por las tensiones geopolíticas.
Los resultados del primer trimestre —con los grandes bancos reportando esta semana— serán “sin dudas una temporada de balances clave”, afirmó Liz Ann Sonders, estratega jefe de inversiones de Charles Schwab.
“Lo sorprendente es que las estimaciones de ganancias para todo 2026 han venido subiendo en los últimos dos meses”, señaló, pese a que el mercado cayó en marzo por el temor a que la suba del petróleo —impulsada por el conflicto con Irán— afectara la economía o forzara a la Reserva Federal a postergar recortes de tasas.
Esto eleva la exigencia para que la temporada de resultados del primer trimestre sea sólida, justo cuando el S&P 500 intenta volver a terreno positivo en lo que va de 2026. Los inversores, que aún dudan de la sostenibilidad del alto el fuego entre EE.UU. e Irán, buscarán en los balances corporativos un respaldo fundamental para un mercado volátil.
“Las tensiones del último mes eliminaron algunos pilares de soporte del mercado”, señaló Jim Lebenthal, estratega jefe de Cerity Partners, al advertir que el conflicto impulsó la inflación en EE.UU. y pone en duda recortes de tasas este año. “La idea de que la Fed recorte tasas en 2026 es bastante dudosa”, afirmó.
La inflación en EE.UU., medida por el índice de precios al consumidor, subió 0,9% en marzo impulsada por el alza en la gasolina, llevando la tasa interanual al 3,3%, según datos oficiales. Esto se ubica por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal y reduce el poder de compra de los consumidores.
El sector energético es uno de los tres del S&P 500 que registraron revisiones al alza “significativas” en las estimaciones de ganancias para 2026, junto con materiales y tecnología, según Sonders. En total, los analistas proyectan un crecimiento de utilidades del 19% para 2026, frente al 15,5% estimado a comienzos de año.
“Si los resultados son sólidos, con sorpresas positivas y sin guías negativas, seguirán siendo el principal sostén del mercado”, explicó Sonders, más allá de la incertidumbre geopolítica.
La temporada de balances se intensificará esta semana con reportes de grandes bancos como Goldman Sachs, JPMorgan Chase, Wells Fargo, Citigroup y Morgan Stanley.
Algunos resultados ya dieron señales positivas. Las acciones de Delta Air Lines subieron con fuerza tras superar expectativas y ofrecer una perspectiva optimista pese al alza del petróleo. También Levi Strauss & Co. avanzó tras publicar resultados mejores a lo esperado y elevar su guía de ganancias.
El mercado espera un crecimiento de utilidades cercano al 13% interanual para el primer trimestre del S&P 500, lo que marcaría el sexto trimestre consecutivo con expansión de doble dígito, según Larry Adam, CIO de Raymond James.
Sin embargo, muchas empresas ya han elevado sus previsiones, lo que aumenta la vara para que las acciones reaccionen positivamente tras la publicación de resultados. “Hay mucho optimismo ya incorporado en los precios”, advirtió.
Las perspectivas más allá del primer trimestre serán clave para evaluar el impacto del conflicto con Irán sobre el consumo, en un contexto donde el sentimiento de los consumidores se deteriora. Una encuesta de la Universidad de Michigan mostró que la confianza cayó a mínimos históricos en abril.
El mercado estadounidense cerró mayormente en baja el viernes, aunque el S&P 500, el Dow Jones Industrial Average y el Nasdaq Composite acumularon fuertes subas en la semana.
En lo que va de abril, el S&P 500 rebota 4,4%, aunque todavía cae 0,4% en el año, tras registrar su mayor suba semanal desde noviembre.
La incertidumbre en torno a Irán sigue siendo un factor clave. “La falta de visibilidad sobre la duración y magnitud del shock energético probablemente lleve a guías más conservadoras por parte de las empresas”, señaló Jeff Schulze, de ClearBridge Investments.
Aun así, algunos inversores mantienen una visión constructiva. “Seguimos comprando en las caídas. Creemos que hay margen para que el mercado siga subiendo”, afirmó Schulze, aunque advirtió que gran parte del desempeño en 2026 dependerá de la evolución del precio del petróleo.

