BEIRUT.- El jefe de Hezbolá libanés proiraní, Hasán Nasrala, afirmó este domingo que el movimiento mataría a un soldado israelí por cada combatiente muerto por Israel, dando a entender que no había vengado todavía a una víctima de un reciente bombardeo en Sirio.
Hezbolá e Israel pelearon por última vez una guerra en 2006, y las tensiones en la frontera entre el país hebreo y el Líbano aumentan todos los días. El movimiento chiíta es apoyado por Irán.
“No participaremos en intercambios de disparos…porque es todo lo que Israel quiere”, dijo Nasralá. “Saben que no buscamos un logro publicitario, sino que buscamos soldados para matar, mientras ellos los esconden como ratas”.
Un combatiente de Hezbolá murió el pasado 20 de julio en un bombardeo en Siria, donde este movimiento apoya al régimen de Bashar Al Asad.
El ejército israelí reivindico bombardeos aéreos este miércoles contra posiciones de Hezbolá en El Líbano. Alégalo una “respuesta” a disparos hechos por el movimiento hacia sus soldados en la frontera.
“Tomamos en cuenta todo lo que han hecho los israelíes hace algunos fías y desde hace algunas semanas (…) La decisión (de responder) es definitiva, solo se trata de ver en qué momento, y nosotros no tenemos prisa”, agregó Nasralá.

