TEHERÁN.— Un dron iraní impactó a primera hora del martes contra un petrolero kuwaití completamente cargado frente a Dubái, en uno de los ataques más significativos contra un buque en el mes de guerra, lo que impulsó al alza los precios del crudo y elevó la tensión en torno al estratégico estrecho de Ormuz.
El Al-Salmi, un superpetrolero de gran capacidad con bandera de Kuwait, se encontraba en la zona de fondeo del puerto de Dubái, a 31 millas náuticas al noroeste del emirato, en un área con gran concentración de buques que esperan salir del Golfo Pérsico. El ataque —ocurrido poco después de la medianoche local— dañó el casco y provocó un incendio a bordo, informó en un comunicado la empresa estatal Kuwait Petroleum Corporation.
La oficina de medios de Dubái indicó más tarde que el incendio fue extinguido y el incidente quedó contenido, sin derrames de petróleo. Los 24 tripulantes resultaron ilesos.
El episodio es una nueva señal de que el conflicto en Medio Oriente se profundiza sin indicios claros de resolución, con planes de paz que no se reflejan en la situación sobre el terreno y mensajes inconsistentes desde Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había emitido amenazas contra infraestructura iraní, incluidas plantas energéticas y petroleras, y ordenado el envío de más tropas a la región, mientras la guerra entra en su quinta semana.
El ataque al petrolero impulsó los precios del crudo, con el WTI subiendo casi 4% hacia los u$s 107 por barril antes de moderar las ganancias.
Irán mantiene un control casi total sobre el estrecho de Ormuz —el paso clave de acceso al Golfo Pérsico— y lo ha dejado prácticamente cerrado, afectando los flujos de energía y comercio. Teherán ha atacado buques e infraestructura energética en varias ocasiones, aunque en los últimos días los incidentes en la zona parecían haber disminuido.
El último episodio reportado había sido el 21 de marzo, cuando un buque granelero informó haber evitado por poco un impacto.
El nuevo ataque vuelve a encender la preocupación entre armadores, incluso cuando Irán da señales de intentar restablecer parcialmente el tránsito bajo sus propias condiciones. La zona de fondeo de Dubái es un punto habitual donde los buques esperan obtener seguros de riesgo de guerra y completar trámites antes de atravesar el estrecho.
Según datos recopilados por Bloomberg, había más de 400 embarcaciones en la zona al momento del ataque. Además, interferencias electrónicas pueden distorsionar la ubicación real de los barcos en el área.
El Al-Salmi había cruzado el estrecho hacia el Golfo a fines de febrero, recalando en el puerto saudí de Khafji para cargar parte del crudo, y luego en Mina Al Ahmadi, en Kuwait, antes de dirigirse —ya completamente cargado— hacia Emiratos Árabes Unidos, donde permanecía frente a Dubái.
Durante su trayecto, el buque transmitió señales para dejar en claro su identidad, indicando que navegaba bajo bandera kuwaití y que tenía como destino Qingdao, en China. En algunos momentos, también señaló que transportaba carga china.

