WASHINGTON.- El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, comparecerá esta semana por primera vez ante el Congreso desde que asumió el cargo, en una presentación en la que legisladores buscarán obtener definiciones sobre el rumbo de la política monetaria, las perspectivas para la inflación y la trayectoria de las tasas de interés.
Warsh testificará este martes ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes y el miércoles lo hará ante el Comité Bancario del Senado, en cumplimiento de la obligación legal que exige al titular de la Fed presentarse dos veces al año ante el Congreso.
Su comparecencia llega en un momento clave, luego de que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) mostrara en junio un giro hacia una postura más restrictiva. En las últimas proyecciones, nueve funcionarios anticiparon al menos una suba de tasas antes de fin de año y seis de ellos previeron más de un incremento.
Actualmente, el mercado asigna cerca de un 70% de probabilidad a un aumento de tasas en la reunión de septiembre, según el indicador de probabilidades de la Reserva Federal de Atlanta.
Desde que asumió la presidencia del banco central, Warsh evitó pronunciarse sobre la evolución de la economía o anticipar decisiones de política monetaria. El funcionario sostuvo que no corresponde prejuzgar el resultado de la reunión de julio y buscó emular el estilo de sus antecesores Paul Volcker y Alan Greenspan, conocidos por ofrecer escasas definiciones públicas sobre el rumbo de la Fed.
Sin embargo, analistas consideran que esa estrategia será más difícil de sostener frente al Congreso.
Mark Spindel, director de inversiones de Potomac River Capital y coautor del libro The Myth of Independence: How Congress Governs the Federal Reserve, sostuvo que el titular de la Fed deberá responder a las inquietudes de los legisladores sobre la estrategia del banco central.
En la misma línea, Jonathan Pingle, economista jefe para Estados Unidos de UBS, afirmó que los congresistas buscarán precisiones sobre cómo Warsh pretende llevar la inflación nuevamente hacia el objetivo del 2% fijado por la Reserva Federal.
El debate interno dentro de la Fed continúa dividido. Un grupo de funcionarios considera necesario subir las tasas en el corto plazo para contener las presiones inflacionarias, mientras que otro sector prefiere esperar nuevos datos antes de endurecer la política monetaria, especialmente tras la reciente caída del precio del petróleo.
Hasta el momento, Warsh evitó revelar con cuál de esas posturas se identifica.
La comparecencia también tendrá un fuerte componente político. Legisladores demócratas cuestionan la cercanía del presidente de la Fed con la Casa Blanca y podrían utilizar la audiencia para poner bajo presión tanto a Warsh como al gobierno de Donald Trump en un contexto en el que la inflación continúa siendo uno de los principales temas de debate económico.
Durante su primera conferencia de prensa como presidente de la Fed, Warsh anunció la creación de cinco grupos de trabajo destinados a impulsar un «cambio de régimen» dentro del banco central, uno de ellos enfocado específicamente en revisar la estrategia de combate contra la inflación. No obstante, analistas consideran que en el Congreso le resultará más difícil eludir preguntas concretas sobre el rumbo de la política monetaria.

