WALL STREET.— Las acciones están en máximos históricos. Las conversaciones en WallStreetBets se multiplican. Los inversores minoristas vuelven a lanzarse sobre papeles de bajo precio.
No es 2021, y los protagonistas del momento ya no son GameStop, AMC o la ahora quebrada Bed Bath & Beyond. En la nueva ola de fiebre especulativa de 2025, los nombres del momento son Opendoor Technologies y Kohl’s Corp.
Las similitudes son evidentes: al igual que hace cuatro años —cuando el caso GameStop obligó a Gabe Plotkin a cerrar su fondo Melvin Capital— los inversores minoristas se están volcando a compañías con fuerte posición vendedora (short interest) y precios bajos, en busca de ganancias rápidas.
Y, como entonces, esto ocurre en un entorno de euforia bursátil generalizada: el S&P 500 está en máximos históricos, el Bitcoin se duplicó en menos de un año, y las SPACs (empresas con cheques en blanco) vuelven a estar de moda.
“Últimamente veo señales de una ‘fuga hacia la basura’”, dijo Steve Sosnick, estratega jefe de Interactive Brokers. “El reciente repunte, impulsado inicialmente por inversores individuales que compraban grandes acciones y los principales índices, animó a muchos a asumir riesgos mayores”.
El nuevo favorito de los operadores minoristas es Kohl’s. Las acciones del minorista llegaron a más que duplicarse el martes, tras la explosiva suba de la semana pasada de Opendoor, dedicada a la compraventa digital de viviendas. Otras firmas con alta posición vendedora, como Campbell’s Co., Aehr Test Systems, Polaris Inc. y Wendy’s Co., también atrajeron compradores.
Sin embargo, a diferencia del contexto pandémico, donde los cheques de estímulo reforzaban las finanzas domésticas y las restricciones de movilidad limitaban otras formas de gasto, el escenario ahora es más complejo. Hace apenas tres meses, las acciones se desplomaban tras el anuncio del nuevo plan arancelario de Donald Trump, y muchos estadounidenses aún sufren los efectos de la inflación y el mercado inmobiliario.
Además, quienes disponen de dinero tienen hoy muchas más opciones que en 2021: desde apuestas deportivas y nuevas plataformas cripto, hasta mercados predictivos como Kalshi.
A pesar de los riesgos, tanto inversores profesionales como minoristas están claramente en “modo riesgo”, lo que genera preocupación entre expertos sobre una posible burbuja alimentada por euforia irracional. Un temor cada vez más creíble a medida que el llamado “dinero tonto” vuelve a fluir hacia compañías sin rentabilidad clara.
“El entusiasmo por las acciones meme suele coincidir con el entusiasmo cripto”, señaló Michael O’Rourke, estratega jefe de JonesTrading. “Muchos inversores han pasado del mundo cripto a las acciones, con varias compañías fantasma reconvirtiéndose en empresas de tesorería de activos digitales. Ahora la fiebre llegó a las acciones meme”.
Un mercado dominado por el FOMO
La fiebre viene en aumento desde hace semanas. El S&P 500 marcó un nuevo récord esta semana, mientras que el Bitcoin se mantiene cerca de los US$ 120.000. El ETF ARK Innovation de Cathie Wood (ticker: ARKK), tras años de rendimientos débiles, sube más de 34% en el año, y las SPACs viven su año más activo en ofertas públicas desde 2021.
En WallStreetBets, el foro de Reddit que impulsó el frenesí de hace cuatro años, abundan ahora las menciones a Kohl’s y Opendoor. Kohl’s cerró el martes a US$ 14,34, con una ganancia del 38%, mientras que Opendoor cayó un 10%, poniendo fin a un repunte de seis días en el que subió más de 300%.
Más: Opendoor llegó a representar el 10% del volumen total negociado en EE.UU.
“Los nuevos máximos alimentan el miedo a quedarse afuera (FOMO)”, explicó Michael Arone, estratega de inversiones en State Street. “Claramente hay una importante liquidez impulsando al mercado”.
Los operadores minoristas representan ya el 20,5% del volumen total negociado en Wall Street. Además, las operaciones con acciones de menos de US$ 5 representan más del 26% del total, según Jefferies Electronic Trading Solutions.
Preocupaciones en el horizonte
Apostar por empresas débiles no es para cualquiera. Aunque algunos inversores minoristas alardean de haber hecho fortuna, otros cuentan historias de pérdidas catastróficas. En 2021, este tipo de apuestas eran más tolerables: los cheques de estímulo reforzaban el ahorro y las pérdidas podían verse como el costo de la diversión.
Hoy el contexto es distinto: el mercado laboral se debilitó, las tasas de interés son más altas y volvieron los pagos obligatorios de préstamos estudiantiles. Por eso, algunos analistas prevén que esta nueva ola especulativa será más breve que la de 2021.
“Los inversores están absorbiendo todos los ‘dulces’ del mercado sin preocuparse demasiado por los riesgos crecientes”, dijo Mike Bailey, director de investigación de FBB Capital Partners. El sentimiento actual es, según él, “un viaje hacia la exuberancia irracional”.
Otros analistas ven el retorno de las acciones meme como una vía de escape para inversores que quedaron paralizados a principios de año, tras las pérdidas provocadas por el anuncio arancelario del llamado “Día de la Liberación” de Trump. Desde que ese paquete quedó en pausa —dando lugar a la estrategia TACO (Trump Always Chickens Out)—, el mercado accionario vivió la recuperación más rápida desde un mercado bajista en la historia, lo que benefició tanto a grandes como pequeños inversores.
Arone, de State Street, comparó el momento actual con 1998, cuando las crisis financieras en Asia y Rusia sacudieron los mercados globales.

