PEKÍN.- En la última tanda de medidas adoptadas en un contexto de constantes agresiones y tensiones diplomáticas entre Pekín y Canberra, a partir de este domingo 28 de marzo las importaciones de vinos australianos serán sometidas a nuevos aranceles compensatorios de entre 116,2% y 218,4%, según anunció China en su política de aplicar fuertes medidas antidumping a los vinos australianos.
El dumping del que China acusa a Australia, es una práctica que consiste en vender en el extranjero a precios inferiores a los practicados en el mercado interno.
La respuesta a la medida arancelaria china no se hizo esperar y fue el ministro australiano de Comercio, Dan Tehan, quien amenazó con recurrir a la Organización Mundial del Comercio (OMC) por los nuevos aranceles injustificados que ha impuesto China a los vinos australianos.
Tehan advirtió que, con estas nuevas tasas, es “prácticamente imposible” que los vinos australianos sean competitivos en el mercado chino.
Las relaciones diplomáticas entre los dos países pasan por su peor momento de la represión sangrienta en 1989 en la Plaza de Tiananmen. Muchos ven estas sanciones como una represalia por el Bloqueo de Australia a las inversiones chinas en sectores sensibles, así como el pedido público de que se realice una investigación por el origen del coronavirus,
Las exportaciones australianas de vino a China alcanzaron en 2019 los 1.300 millones de dólares australianos (900 millones de dólares), según datos del Ejecutivo australiano, el mercado más importante para ese producto.