WALL STREET.- Nvidia Corp. se convirtió en la primera empresa en la historia en alcanzar una valuación bursátil de US$4 billones, consolidando su posición como un gigante indiscutido del mercado financiero global.
Las acciones subieron un 2,8% el miércoles, cerrando a US$164,42, lo que le permitió superar este hito. Se trata de una recuperación sorprendente tras un difícil comienzo de año, marcado por temores de recorte en el gasto impulsados por la aparición de DeepSeek en China, así como por la guerra comercial del presidente Donald Trump, que afectaron el apetito por el riesgo.
El papel acumula un alza superior al 20% en lo que va de 2025, y ha subido más del 1.000% desde comienzos de 2023. Actualmente, Nvidia representa el 7,5% del índice S&P 500, cerca de su mayor peso histórico.
El último impulso para la acción proviene del compromiso sostenido de sus principales clientes con el gasto en inteligencia artificial, lo que demuestra que la demanda por sus sistemas de cómputo sigue siendo sólida.
Esto incluye a gigantes tecnológicos como Microsoft Corp., Meta Platforms Inc., Amazon.com Inc. y Alphabet Inc., que, según estimaciones promedio de analistas recopiladas por Bloomberg, destinarían unos US$350.000 millones en gasto de capital en sus próximos ejercicios fiscales, frente a los US$310.000 millones actuales. Estas compañías representan más del 40% de los ingresos de Nvidia.
“Hay una demanda claramente tremenda” por los chips de Nvidia, señaló Brian Mulberry, gerente de cartera en Zacks Investment Management, quien agregó que sus productos son fundamentales para que la IA avance hacia la próxima etapa, un enfoque que volvió a ganar protagonismo en el rally acelerado desde abril. “Han sido 90 días bastante notables. No hay duda de eso”.
Los inversores han vuelto con fuerza a la apuesta por la inteligencia artificial tras un primer semestre de 2025 volátil. En enero, la irrupción de DeepSeek generó preocupación sobre un posible freno en el gasto en IA, lo que provocó una fuerte caída en las acciones de Nvidia y otras empresas del sector. Las amenazas arancelarias de Trump en abril agravaron la inquietud sobre el panorama macroeconómico global y llevaron a una nueva ola de ventas. Los inversores, que habitualmente compran cada baja en Nvidia, rotaron sus carteras hacia sectores defensivos.
Pero las acciones de Nvidia despegaron nuevamente en mayo, cuando los avances en las negociaciones comerciales alentaron a los inversores a volver a activos de mayor riesgo, tras conocerse resultados que mostraron que el gasto de sus principales clientes seguía firme. Los resultados trimestrales del fabricante de chips a fines de ese mes reforzaron su posición de liderazgo en el negocio de la IA, al igual que las declaraciones de su CEO, Jensen Huang, sobre las tendencias de la industria a nivel global.
El próximo catalizador que podría impulsar aún más las acciones de Nvidia es la temporada de resultados, según Ken Mahoney, presidente de Mahoney Asset Management.
“Lo que vamos a ver es si la empresa supera las expectativas y eleva su guía, como suele hacerlo”, dijo. Añadió que la valuación actual de Nvidia está por debajo de su promedio de los últimos diez años, lo que indica que aún tiene espacio para subir. Actualmente, la acción cotiza a unas 33 veces las ganancias futuras estimadas.
“No parece tan cara si se considera el crecimiento de ingresos que tiene”, dijo Mahoney. “De hecho, el precio está intentando seguirle el ritmo al crecimiento de las ganancias”.
Wall Street mantiene desde hace tiempo una visión optimista sobre la compañía: casi el 90% de los analistas seguidos por Bloomberg tienen una calificación equivalente a “comprar” para el papel. Además, el precio objetivo promedio de los analistas anticipa un potencial de suba de algo más del 6% en los próximos 12 meses.
Solo un puñado de compañías se acercan remotamente al estatus de los US$4 billones de Nvidia. Microsoft cuenta con una valuación aproximada de US$3,7 billones, mientras que Apple Inc. tiene una valuación de alrededor de US$3,1 billones.

