KABUL.— Los talibanes y sus aliados presuntamente mataron a más de 100 miembros del Gobierno anterior, personal de seguridad y otras personas que trabajaron para las fuerzas internacionales.
La información se desprenden de un informe que presentó la ONU este domingo, en el cual describen las severas restricciones a los derechos humanos por parte de los nuevos gobernantes fundamentalistas de Afganistán.
Eso se suma a asesinatos políticos y la supresión del derecho a la protesta y los derechos de las mujeres.
“A pesar de los anuncios de una amnistía general para los antiguos miembros del gobierno, fuerzas de seguridad y para quienes trabajaron con las fuerzas internacionales, la UNAM continúo recibiendo denuncias creíbles de asesinatos; desapariciones forzadas y otras violaciones hacia estas personas”, afirma el reporte del secretario general de la ONU, Antonio Guterres.
Desde que los talibanes llegaron al poder el pasado 15 de agosto, la misión de la ONU en ese país recibió más de 100 reportes de tales asesinatos los cuales considera creíbles, sostiene el documento.
Más de dos tercios de esos asesinatos fueron “muertes extrajudiciales cometidas por autoridades de facto o sus socios”, relata la ONU.
In Afghanistan, women & girls are once again being denied their rights to education, employment & equal justice.
To demonstrate a real commitment to be a part of the global community, the Taliban must recognize & uphold the basic human rights that belong to every girl & woman.
— António Guterres (@antonioguterres) January 29, 2022
Adicionalmente, “defensores de los derechos humanos y trabajadores de los medios de comunicación continúan bajo ataque, intimidación, acoso, arrestos arbitrarios, malos tratos y asesinatos”, agrega el documento.
El informe también detalla la presión de protestas pacíficas, así como la falta e acceso al trabajo y la educación para las mujeres y niñas. “Todo un complejo sistema social y económico está colapsando”, dice Guterres.

